La coalición del exilio cubano con sede en Miami calificó la resistencia ucraniana como \»un faro global de dignidad\» y acusó al gobierno cubano de actuar como cómplice moral del Kremlin, facilitando además el reclutamiento de jóvenes isleños empobrecidos para combatir en el frente.
La Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), coalición que agrupa a organizaciones del exilio cuyo objetivo declarado es la democratización de la isla, emitió una declaración en la que establece un paralelismo entre la lucha del pueblo ucraniano contra la invasión rusa y la resistencia cubana frente al totalitarismo. En el texto, difundido este miércoles, la organización sostiene que \»la agresión imperialista de la Federación Rusa contra Ucrania no es un conflicto aislado, sino la manifestación de una alianza global entre tiranías\», y señala directamente al régimen de La Habana como parte activa de esa dinámica.
El pronunciamiento acusa a las autoridades de la isla de haber convertido a Cuba \»en una cárcel\» y de ser \»cómplice moral del Kremlin\» en la agresión contra el territorio ucraniano. La ARC subraya que la defensa que Ucrania hace de sus instituciones democráticas, su cultura y su soberanía trasciende sus fronteras y merece el respaldo de todos quienes defienden la libertad. \»Ucrania no es simplemente un campo de batalla; es un faro global de dignidad donde millones de personas han optado por el sacrificio supremo antes que la sumisión\», indica el comunicado.
El \»comercio de la vida humana\»: cubanos enviados al frente
Uno de los puntos más severos de la declaración es la denuncia sobre el reclutamiento de cubanos como combatientes en el conflicto. La ARC describe este fenómeno como \»comercio de la vida humana\» y lo atribuye directamente a la responsabilidad de la dictadura cubana. \»Nos duele profundamente saber que jóvenes cubanos, desesperados por la pobreza y la falta de libertad impuesta por la dictadura, son reclutados y vendidos como mercenarios para luchar en contra de otro pueblo que solo aspira a ser libre\», señala el texto, que condena \»esta infamia en los términos más enérgicos\».
Esta denuncia se inscribe en un contexto más amplio de crisis estructural que atraviesa la isla. El colapso económico, la inflación galopante, el desabastecimiento crónico y la ausencia de libertades fundamentales han empujado a miles de cubanos a buscar salidas desesperadas, incluido el éxodo migratorio masivo hacia Estados Unidos y otros países de la región. En ese escenario de precariedad extrema, el reclutamiento de civiles para conflictos armados en el extranjero representa una nueva manifestación de la vulnerabilidad en que el régimen ha sumido a la población.
Apoyo a la vía diplomática con principios innegociables
La ARC expresó su respaldo a los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una salida al conflicto, pero advirtió que cualquier acuerdo debe fundamentarse en la justicia y el respeto a la integridad territorial de Ucrania. \»La historia enseña que ceder ante la tiranía solo prolonga el sufrimiento y legitima la agresión. Lo sabemos muy bien como resistencia cubana\», afirma la declaración. Asimismo, el comunicado reconoce el liderazgo del presidente Donald Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio, en la política hacia Cuba y la región, y convoca a la comunidad internacional a redoblar su apoyo a la soberanía ucraniana.
El pronunciamiento de la ARC llega en un momento en que la comunidad internacional observa con preocupación la creciente articulación entre regímenes autoritarios. La complicidad del ejecutivo cubano con Moscú —evidenciada tanto en el respaldo diplomático en foros multilaterales como en el envío de personal al frente— refuerza la percepción de que la isla funciona como un engranaje más dentro de una red de autocracias que desafían el orden internacional. Para la ciudadanía cubana, las consecuencias son directas: un gobierno que negocia la vida de sus jóvenes en guerras ajenas mientras profundiza la represión interna y el abandono de los servicios básicos en el territorio nacional.