La plataforma Servicios en Línea de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) alcanzó el estatus de finalista en una categoría específica de los Premios de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (WSIS), un logro que los medios estatales han distorsionado para presentarlo como una clasificación global. El periódico Invasor aseguró que el portal cubano figura entre los cinco mejores del planeta, una afirmación que desmiente la documentación oficial del certamen organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).
De acuerdo con las bases del concurso, la UIT seleccionó a 90 proyectos como \»campeones\» o finalistas, distribuidos en cinco por cada una de las 18 categorías del certamen. La plataforma de ETECSA fue uno de los cinco proyectos más votados en el apartado relativo al papel de los gobiernos en la promoción de las tecnologías para el desarrollo, compartiendo estatus con iniciativas de Malasia, Emiratos Árabes Unidos, Tailandia y Tanzania. Sin embargo, el gobierno cubano ha omitido este contexto para proyectar una supuesta superioridad tecnológica mundial, ocultando que el reconocimiento no implica una evaluación frente a todos los proyectos concursantes ni lo convierte en ganador absoluto.
La manipulación informativa también alcanzó las cifras de participación. Tanto ETECSA como la prensa afín al régimen de La Habana han citado más de 2,2 millones de votos, sugiriendo implícitamente un respaldo masivo hacia la plataforma cubana. No obstante, la UIT precisó que esa cifra corresponde al total de sufragios emitidos para las 360 candidaturas de todas las categorías, sin desglosar cuántos recibió efectivamente el portal de la isla. Además, se falseó el proceso de selección: los expertos no evaluaron \»cada uno de los cinco proyectos inscritos\» desde el inicio, como afirmó Invasor, sino que la votación pública redujo un grupo inicial de 20 nominados a los cinco finalistas.
Propaganda frente al colapso de las telecomunicaciones en la isla
Esta operación de maquillaje informativo ocurre en medio de la profunda crisis estructural que afecta a la infraestructura cubana. Mientras las autoridades de la isla celebran un supuesto hito mundial, los ciudadanos enfrentan a diario un servicio de internet deficiente, tarifas prohibitivas en moneda libremente convertible, cortes constantes y una política sistemática de censura y desconexión durante momentos de tensión social. La plataforma de autoservicio de ETECSA funciona en un ecosistema digital limitado por el desabastecimiento energético y la falta de inversiones reales en conectividad, factores que el ejecutivo cubano prefiere ignorar en favor de narrativas triunfalistas.
El desenlace real de este certamen se conocerá el 9 de julio en Ginebra, durante el Foro WSIS, donde un panel de expertos elegirá a un único ganador por categoría. Hasta entonces, ETECSA no ostenta ningún título de \»mejor del mundo\». Este episodio refleja la dependencia de la dictadura cubana de la propaganda fabricada para intentar legitimar su gestión ante una población sumida en el descontento y el éxodo migratorio. La exageración de un reconocimiento internacional de alcance limitado busca enmascarar la incapacidad del Estado para garantizar servicios públicos básicos y el derecho a la información en un entorno de creciente represión.