El cantautor español Alejandro Sanz se sumó a la creciente ola de rechazo en redes sociales contra la detención de los integrantes del proyecto audiovisual independiente El4tico en la provincia de Holguín. A través de sus plataformas digitales, el artista visibilizó la situación de Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, quienes enfrentan cargos por parte de la dictadura cubana tras un operativo policial que incluyó el allanamiento de su vivienda y la incautación de sus equipos de trabajo.
El músico compartió en sus historias de Instagram una publicación del usuario \»San Memero\», originalmente difundida en la red social X, donde se denuncia el hostigamiento policial y se reclama la excarcelación de los jóvenes bajo el lema \»Todos somos El4tico\». Además, Sanz reposteó un mensaje propio publicado en 2021, tras la represión a las protestas del 11 de julio, en el que cuestionaba la naturaleza del sistema insular: \»¿Cómo le pueden llamar ‘revolución’ a algo tan abusivo, servil y torpe?\», escribía el artista en aquella ocasión, exigiendo que \»dejen a Cuba seguir\».
Hostigamiento y cargos penales contra creadores digitales
El caso de El4tico, conocido popularmente como \»El cuartico\», es la última muestra del endurecimiento de la censura contra el sector independiente en la isla. El operativo denunciado por la organización Justicia 11J incluyó un allanamiento en la vivienda donde se producen los contenidos, dejando a los jóvenes en períodos de incomunicación que vulneraron sus garantías básicas. El régimen de La Habana habría abierto un proceso judicial contra Medina y Zayas Pérez bajo acusaciones de \»propaganda contra el orden constitucional\» e \»instigación a delinquir\», figuras penales recurrentes para silenciar la disidencia y criminalizar el pensamiento crítico.
La represión contra este espacio de análisis social y político, que gozaba de una amplia audiencia en Instagram, ha generado un repudio que trasciende fronteras. En el ámbito cultural cubano, figuras como la cantante Haydée Milanés y el humorista Ulises Toirac han alzado la voz para exigir libertad de expresión y el derecho al disenso. La amplificación de estas denuncias por parte de figuras públicas internacionales es crucial para romper el cerco informativo impuesto por las autoridades de la isla, quienes sistemáticamente intentan aislar y amedrentar a los creadores que no se someten a la línea oficial.
En el plano internacional, la detención ha encendido las alarmas diplomáticas. La Embajada de Estados Unidos en Cuba ha exigido la liberación inmediata de los jóvenes y el respeto a sus derechos fundamentales, una postura respaldada por los congresistas estadounidenses Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez. Mientras los familiares intentan obtener información y presentan recursos de hábeas corpus ante el Tribunal Provincial de Holguín, la presión recae sobre el ejecutivo cubano para que desista de su política de persecución a la prensa independiente, una práctica que ahonda el aislamiento del país y agrava la profunda crisis de derechos que atraviesa la nación.