Miércoles, 22 de julio de 2026
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Salud

\»Chikungunya\»: la enfermedad que marca el colapso sanitario y se corona como \»palabra del año\» en Cuba

La iniciativa \»Buen Idioma\» eligió el término \»chikungunya\» como la palabra del año 2025 en Cuba, un reflejo lingüístico de la profunda crisis epidemiológica que azota la isla. Con al menos 37 fallecidos, casi todos menores de edad, y cerca de 48 mil casos reportados, la expansión del virus evidencia el deterioro del sistema de salud pública y la incapacidad de las autoridades para contener el brote en medio de la crisis estructural.

El término, que proviene del idioma makonde y significa \»doblarse\» en alusión a los intensos dolores articulares que provoca, pasó de ser un tecnicismo médico a dominar las conversaciones cotidianas y los titulares informativos. La selección por parte del proyecto \»Buen Idioma\» subraya cómo la realidad sanitaria impone su narrativa sobre la población. Aunque la Fundación del Español Urgente (Fundéu) recomienda la adaptación \»chikunguña\» por su ajuste a los patrones fonéticos del español, la grafía original se ha impuesto en el habla popular, marcando un año definido por la enfermedad y el desabastecimiento.

El gobierno cubano reconoció oficialmente la epidemia de chikungunya y dengue a mediados de noviembre, meses después de que los primeros casos se diagnosticaran en julio y las infecciones se dispararan en otoño. Este retraso en la alerta sanitaria obstaculizó cualquier intento de prevención temprana. El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) reportó 47.756 casos y 37 víctimas mortales, mayoritariamente niños, aunque las propias autoridades sanitarias admitieron en la televisión estatal que estas cifras representan un subregistro, ya que muchos enfermos no acuden a los centros médicos ante la falta de recursos y medicamentos.

Un brote impulsado por la crisis sistémica

La rápida propagación del virus, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, ha encontrado un terreno fértil en la aguda crisis económica que atraviesa el país. El régimen de La Habana ha visto mermada su capacidad para ejecutar fumigaciones masivas, proveer test de laboratorio para diagnósticos precisos y abastecer los hospitales con los insumos básicos para atender a los pacientes. La falta de transparencia y de control democrático permite que la gestión de la emergencia se maneje con opacidad, agravando las consecuencias para una ciudadanía que sufre simultáneamente apagones, escasez de agua potable y desabastecimiento alimentario.

La consolidación de \»chikungunya\» como la palabra del año no es solo un fenómeno lingüístico, sino el síntoma del fracaso de las políticas públicas en la isla. Mientras la dictadura cubana prioriza el control político sobre el bienestar de la población, las enfermedades prevenibles siguen cobrando vidas, golpeando con mayor dureza a los sectores más vulnerables. La situación plantea un desafío inmediato para la comunidad internacional y las organizaciones de salud, que deberán exigir datos veraces y garantizar que la ayuda humanitaria llegue directamente a los afectados, evitando la intermediación y la manipulación informativa del Estado.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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