La actriz cubana Aylín Mujica rompió el silencio este sábado para despedir públicamente a su hijo mayor, Mauro Menéndez, joven DJ y productor musical que perdió la vida el pasado 16 de julio en Barbados. A través de un mensaje publicado en Instagram, la artista expresó el profundo dolor que le ha causado la pérdida de quien describió como un ser lleno de luz y bondad.
Mujica, quien permaneció en silencio durante aproximadamente dos días tras conocerse la noticia del deceso, se encontraba en Bogotá participando en las grabaciones del programa Top Chef VIP de Telemundo cuando recibió la información. En su publicación, acompañada de fotografías familiares, la actriz describió la magnitud del impacto emocional que significa la pérdida de su primogénito.
«Mi corazón está devastado por la partida de mi hijo Mauro. Un ser lleno de luz, de amor, de alegría y de una bondad inmensa, que dejó una huella imborrable en todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo», escribió Mujica en su cuenta de la red social. La artista reconoció que aprender a vivir con este dolor será «el desafío más grande de toda su vida».
Últimos momentos y circunstancias del fallecimiento
Además del mensaje escrito, Mujica compartió en las historias de Instagram un video que identificó como los últimos minutos con vida de su hijo. En las imágenes se observa al joven jugando fútbol en una playa de Barbados poco antes de su fallecimiento. La muerte de Mauro Menéndez trascendió públicamente el viernes, cuando el músico Osamu Menéndez, padre del joven, confirmó el deceso con un breve mensaje: «Perdónenme, no puedo hablar, mi hijo Mauro murió anoche y estoy destrozado. Voy en el avión a buscar su cuerpo».
Según informó el programa Al Rojo Vivo, el joven fue trasladado de urgencia a un hospital tras presentar dificultades respiratorios mientras realizaba actividad física. Aunque la familia no ha informado oficialmente la causa del fallecimiento, algunos medios señalaron que el artista, conocido como MAAHEZ, había sufrido un cuadro de neumonía antes de viajar a Barbados para asistir a un partido de béisbol. Esos mismos reportes sostienen la posibilidad de un infarto, versión que no ha sido confirmada por los familiares ni por las autoridades sanitarias.
La pérdida de Mauro Menéndez se suma a la larga lista de tragedias que han marcado a la diáspora cubana en los últimos años. Miles de jóvenes nacidos en la isla o hijos de exiliados han visto truncados sus proyectos personales y profesionales lejos de su tierra, en medio de un contexto migratorio sin precedentes. Para familias como la de Mujica, separadas por la geografía y unidas por el dolor, la ausencia se convierte en una herida que refleja también el costo humano de la dispersión que viven los cubanos dentro y fuera de la isla.