El documentalista cubano-salvadoreño Jorge Dalton calificó al sistema político de la isla como corrupto y represivo, exigiendo su desaparición. En una entrevista reciente, el realizador responsabilizó directamente al régimen de La Habana por el colapso del país y subrayó la urgencia de integrar a los emigrantes en la construcción de una alternativa democrática.
Dalton, director de obras como \»En un rincón del alma\» y \»Herido de sombras\», señaló que existe un consenso transversal entre los cubanos respecto a la necesidad de que la dictadura cubana concluya. El cineasta atribuyó la ausencia de una alternativa organizada de transición a la sistemática destrucción de la vida cívica en la isla desde 1959. A diferencia de otros procesos dictatoriales del siglo XX en España, Chile o Argentina, el gobierno cubano suprimió cualquier margen para que la oposición articulara un programa político viable, eliminando el civilismo y las posibilidades democráticas.
El sombrío legado de la represión estatal
Al abordar los escasos intentos de cambio institucional, el realizador mencionó el Proyecto Varela, impulsado por el opositor Oswaldo Payá. Dalton indicó que la iniciativa representó una amenaza tal para la dictadura que derivó en la represión directa contra sus promotores. Respecto a la muerte de Payá y Harold Cepero en 2012, presentada oficialmente como accidente, el cineasta afirmó que lo más probable es que hayan sido asesinados. Esta perspectiva coincide con la resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de 2023, que halló indicios serios de la participación de agentes estatales y responsabilizó al Estado por la violación del derecho a la vida de ambos activistas.
El también hijo del poeta Roque Dalton rechazó de plano la narrativa oficialista que busca silenciar a la diáspora cubana bajo el argumento del abandono del territorio nacional. El director defendió que cualquier diseño de una nueva etapa política en la isla \»tiene que pasar por los cubanos que se han ido\». En este sentido, apuntó a las nuevas generaciones de emigrados en ciudades como Miami, Nueva York, México y España como actores fundamentales para tomar la batuta en la reconstrucción nacional, un proceso que, a su juicio, debe iniciar con un cambio de mentalidad en el seno familiar.
Las declaraciones de Dalton adquieren una resonancia particular en el contexto actual de profunda crisis estructural que atraviesa Cuba. El éxodo migratorio masivo, la hiperinflación, el desabastecimiento crónico y el incremento de la represión social configuran un escenario de agotamiento del modelo impuesto por las autoridades de la isla. La exigencia de figuras culturales con vínculos históricos con la nación evidencia la creciente demanda ciudadana por una transición democrática que desmonte el aparato represivo y permita la refundación de un país sumido en el colapso, integrando a todos los cubanos sin exclusiones geográficas.