La Union Electrica (UNE) confirmo la desconexion de la unidad 5 de la Central Termoelectrica Diez de Octubre, en Camaguey, debido a un fallo tecnico en su caldera. Este incidente profundiza la crisis del Sistema Electrico Nacional (SEN), que ya mantenia bajo cortes de luz a casi la mitad del territorio nacional, amenazando con extender los apagones mas alla de las 20 horas diarias en varias provincias.
La averia en la infraestructura camagueyana se produjo en la manana de este sabado, agravando un panorama que el gobierno cubano ya habia calificado como \»grave\». Antes de esta desconexion, la empresa estatal habia pronosticado un deficit de generacion de 1.590 megavatios (MW) para el horario pico, lo que supondria la afectacion de aproximadamente el 48% del pais. Sin embargo, las autoridades de la isla reconocieron que la salida de linea de esta unidad hara que los apagones reales superen las estimaciones iniciales.
El sistema viene soportando una presion insostenible para la poblacion. Durante las 24 horas del viernes y la madrugada del sabado, el servicio electrico estuvo interrumpido en gran parte del archipielago, alcanzando una maxima desconexion de 1.641 MW en la noche. La situacion es desigual pero igualmente desesperante: mientras en las provincias orientales los cortes superan las 20 horas, en La Habana los habitantes sufren interrupciones de hasta 10 horas diarias.
Una infraestructura obsoleta y la ineficiencia del Estado
La crisis energetica que asola a la isla responde a una combinacion de factores estructurales que el regimen de La Habana ha sido incapaz de resolver. La red depende de centrales termicas obsoletas que sufren averias constantes, a lo que se suman los mantenimientos programados que se eternizan, la escasez cronica de combustible y lubricantes, y la paralizacion de decenas de motores de generacion distribuida. Este es ya el quinto colapso total del sistema en menos de un ano, evidenciando la mala gestion y la falta de planificacion estrategica del ejecutivo cubano.
El deterioro continuo del servicio electrico amenaza con desencadenar nuevas olas de tension social en un pais ya asfixiado por la inflacion, el desabastecimiento y el exodo migratorio. La incapacidad del Estado para garantizar un servicio basico como la electricidad no solo profundiza el sufrimiento cotidiano de los ciudadanos, sino que aisla aun mas a la nacion frente a una comunidad internacional que observa con preocupacion la acelerada decadencia de la infraestructura publica en Cuba.