El congresista cubanoamericano Carlos Giménez se sumó a la lista de figuras políticas y de la sociedad civil que participarán este sábado en la conferencia \»Salvar a Cuba\», un encuentro organizado por el Directorio Democrático Cubano (DDC) en el Big Five Club de Miami. El evento busca articular estrategias conjuntas frente a la profunda crisis estructural y la represión sistemática impuesta por el régimen de La Habana.
La participación de Giménez fue confirmada a través de la red social X por Orlando Gutiérrez-Boronat, líder del DDC. El congreso forma parte de las actividades por el 35 aniversario de esta organización no gubernamental, fundada en 1990 con el objetivo de apoyar a la disidencia interna y promover la solidaridad internacional con la causa de la libertad en la isla. Junto a Giménez, también están confirmados los legisladores federales María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart, así como la activista Rosa María Payá, fundadora de la iniciativa Cuba Decide.
Desde sus inicios, el Directorio Democrático Cubano ha mantenido una línea de trabajo enfocada en el acompañamiento material y humanitario a las organizaciones opositoras que operan bajo el acoso constante de la dictadura cubana. Además de facilitar el contacto entre la prensa internacional y las fuentes dentro del país, la organización ha impulsado campañas históricas de desobediencia civil y denuncia electoral. Su labor se enmarca en el Acuerdo por la Democracia en Cuba y cuenta con afiliaciones internacionales que respaldan su legitimidad frente a la comunidad global.
Una respuesta política frente al colapso de la isla
El encuentro en Miami adquiere especial relevancia en un momento en que la nación caribeña atraviesa uno de sus periodos más críticos. El colapso del sistema eléctrico, la inflación galopante y el desabastecimiento generalizado han acelerado un éxodo migratorio sin precedentes, mientras las autoridades de la isla responden con un endurecimiento de las políticas represivas. La conferencia \»Salvar a Cuba\» pretende ser un punto de inflexión donde el exilio y los legisladores estadounidenses alineen posturas para presionar por un cambio democrático real frente a la ineficacia del ejecutivo cubano.
Durante la jornada, que incluirá paneles de discusión y un espacio de diálogo abierto con el público, se espera que se definan nuevas directrices de incidencia política hacia Washington y la comunidad internacional. La convergencia de altos cargos electos en Estados Unidos con figuras clave de la resistencia cubana envía una señal clara sobre la necesidad de redoblar la exigencia de libertades y rendición de cuentas, condicionando cualquier acercamiento diplomático al respeto irrestricto de los derechos humanos en la isla.