El Departamento de Estado de Estados Unidos notificó que un reducido grupo de personas nacidas en Cuba fue seleccionado por error en el Programa de Visas de Diversidad 2026 (DV-2026), conocido popularmente como \»el bombo\». Las autoridades estadounidenses rectificaron la falla técnica y confirmaron que los cubanos no son elegibles para esta edición, frustrando las expectativas de miles de isleños que buscan una salida legal al país.
En un comunicado oficial, la agencia estadounidense explicó que bajo la legislación vigente y las instrucciones del DV-2026, los nativos de Cuba no pueden participar en el programa. La exclusión responde a una norma legal que vetó a la isla porque más de 50.000 cubanos han emigrado a territorio estadounidense en los últimos cinco años. Quienes seleccionaron a Cuba como país de carga han sido declarados inelegibles, a pesar de que la plataforma de verificación inicial arrojó un resultado positivo.
El fallo informático también afectó a un número mínimo de casos correspondientes al Reino Unido y sus territorios dependientes. A estos solicitantes se les ha instado a revisar nuevamente su estatus utilizando el número de confirmación único otorgado durante el registro en línea. La institución recordó que el plazo para tramitar las visas de diversidad se extiende hasta el 30 de septiembre, fecha en la que finaliza el año fiscal, aunque los cupos asignados por el Congreso pueden agotarse con anterioridad.
El éxodo masivo y el cierre de vías legales
La exclusión de Cuba del sorteo no es un hecho aislado, sino una consecuencia directa de la crisis migratoria sin precedentes que vive la isla. El colapso económico, la hiperinflación, el desabastecimiento crónico y la constante represión social ejercida por la dictadura cubana han impulsado a cientos de miles de ciudadanos a abandonar el país por cualquier vía disponible. La salida de más de 50.000 cubanos hacia Estados Unidos en el último lustro es un reflejo del fracaso del modelo impuesto por el régimen de La Habana, que ha convertido la emigración en la principal válvula de escape para una población asfixiada por la falta de oportunidades y libertades fundamentales.
Aunque Estados Unidos mantiene otras rutas migratorias específicas acordadas para ciudadanos cubanos, la eliminación de la lotería de visas cierra una puerta que tradicionalmente representaba una esperanza de salida legal para miles de familias. El error técnico del Departamento de Estado generó una ilusión efímera que, al desvanecerse, deja en evidencia la tragedia migratoria. Ante la incapacidad del ejecutivo cubano para garantizar un futuro viable para sus ciudadanos, la comunidad internacional se enfrenta al desafío de gestionar un flujo migratorio que no muestra signos de desacelerarse mientras persistan las condiciones estructurales que lo provocan.