Jueves, 23 de julio de 2026
ÚLTIMA HORA
Cultura

El colapso de la recogida de basura convierte a La Habana en un vertedero a cielo abierto

La ineficiencia del régimen de La Habana ha transformado la capital cubana en un inmenso vertedero, donde la ciudadanía enfrenta la imposibilidad de desechar los residuos sólidos ante la ausencia de contenedores y la irregularidad de los servicios de limpieza. Barrios como El Cerro evidencian el deterioro de la infraestructura urbana, agravado por respuestas estatales inefectivas que intentan maquillar la crisis sanitaria latente.

En el municipio de El Cerro, a escasas cuadras de la Plaza de la Revolución, la situación ha alcanzado niveles críticos. Vecinos de intersecciones como Ayestarán y Lombillo reportan cómo las brigadas municipales han utilizado maquinaria pesada de construcción para recolectar los desechos acumulados, destruyendo en el proceso aceras, contenes y parterres. Ante la falta de infraestructura, las autoridades de la isla han optado por colocar carteles que prohíben arrojar basura, una medida inútil que ignora la ausencia total de depósitos disponibles para la población y que ha generado el rechazo de los residentes.

La desigualdad en la prestación de servicios es evidente. Mientras que las zonas donde residen funcionarios de nivel medio o que albergan ministerios reciben limpieza con mayor frecuencia, el resto de la capital sufre la proliferación de microvertederos. El gobierno cubano ha respondido a los recientes brotes de arbovirosis con campañas mediáticas de higienización que, según los testimonios de los residentes, resultan en labores superficiales e improductivas, incapaces de mitigar la acumulación constante de desechos en las calles una vez finalizan los operativos de maquillaje.

Responsabilidad estatal y abandono estructural

Este colapso del servicio de recolección contrasta con la eficiencia de décadas pasadas, cuando camiones realizaban recorridos diarios y sistemáticos por los barrios. Hoy, la falta de planificación y el abandono institucional han derivado en un escenario insalubre que es un síntoma más del deterioro estructural que afecta a Cuba, paralelo a la inflación, el desabastecimiento y el éxodo migratorio. La profunda crisis económica ha obligado a miles de ciudadanos en situación de vulnerabilidad a buscar sustento o alimentos entre los desechos, una dramática realidad que el ejecutivo cubano ignora sistemáticamente.

La ausencia de políticas efectivas de reciclaje, que podrían generar ingresos mediante la venta de desechos a empresas extranjeras, choca con los intereses de la cúpula militar y empresarial del país, como GAESA, que no priorizan estas soluciones al no obtener beneficios directos. La dictadura cubana continúa escudándose en la falta de recursos y el embargo estadounidense para justificar el colapso de los servicios públicos, mientras la suciedad y los riesgos sanitarios crecen. Ante este panorama, la ciudadanía se queda sin alternativas, enfrentando no solo la indigencia de los servicios básicos, sino también las consecuencias directas de la inacción y la ineptitud del poder.

reportecubaya
Escrito por

reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.