La reciente publicación del libro \»Hoz y cruz. Evangélicos, resistencia no violenta y el último régimen totalitario de Occidente (2000-2025)\», del investigador Yoe Suárez, llena un vacío crítico en los Estudios Cubanos al exponer de manera documentada la persecución sistemática del Estado contra las comunidades religiosas. La obra, reseñada por el historiador Marcos Antonio Ramos, desmonta décadas de narrativas oficialistas que buscaron invisibilizar la marginación impuesta a los protestantes en la isla.
El académico Marcos Antonio Ramos, quien en su momento abordó la historia del protestantismo cubano hasta finales del siglo XX en su obra \»Panorama del Protestantismo en Cuba\», señala que la bibliografía posterior ha estado dominada por la perspectiva del régimen de La Habana. Durante décadas, la mayoría de los textos publicados sobre el tema justificaron la marginación o se limitaron a defender la posición del gobierno cubano frente a la fe religiosa. En este escenario, la investigación de Yoe Suárez emerge como una excepción documentada que aborda de frente el primer cuarto del siglo XXI, un período marcado por el endurecimiento del control estatal.
A través de un riguroso trabajo de recopilación de datos, \»Hoz y cruz\» expone el carácter represivo de la dictadura cubana y sus estrategias para minimizar la influencia de los movimientos evangélicos en el país. Suárez, quien ha vivido de cerca las dinámicas de control social en la isla, revela cómo las autoridades han ejecutado una persecución silenciada bajo el eufemismo de la \»revolución\». El texto subraya la valerosa resistencia no violenta de estas comunidades frente a un aparato estatal diseñado para anular cualquier influencia que escape a su control absoluto.
Religión y control totalitario en la crisis estructural cubana
La represión contra las iglesias evangélicas no es un hecho aislado, sino que se inscribe en la profunda crisis estructural que atraviesa la isla. En un contexto de desabastecimiento crónico, inflación galopante y un éxodo migratorio sin precedentes, el régimen de La Habana ha intensificado sus mecanismos de censura y coacción contra cualquier espacio de autonomía ciudadana. Las comunidades religiosas, que históricamente han servido como refugio y red de apoyo social ante el colapso de los servicios públicos, se han convertido en un objetivo prioritario para el ejecutivo cubano, que ve en su influencia una amenaza directa a su hegemonía ideológica.
La publicación de esta obra no solo representa un aporte fundamental para la academia y la comprensión histórica de la represión religiosa en Cuba, sino que también proyecta una luz sobre el futuro de la disidencia en la isla. Al evidenciar la maquinaria de persecución estatal y la capacidad de resistencia de la sociedad civil, \»Hoz y cruz\» envía un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la urgencia de monitorear las violaciones a la libertad de culto. El trabajo de Suárez confirma que, a pesar del aparato propagandístico y la represión, la sociedad cubana continúa buscando espacios de libertad frente a un sistema que se resiste a democratizarse.