El largometraje \»Luis Manuel Otero Alcántara: Estamos conectados\», dirigido por Ernesto Fundora Hernández, llegará al público cubano y al exilio para visibilizar la trayectoria del artivista encarcelado por la dictadura tras las protestas del 11 de julio. La obra se proyectará en varias sedes de Florida y, de manera simultánea, en la capital cubana.
La obra audiovisual, de una hora y media de duración, tendrá su estreno oficial el 7 de febrero en el Museo Americano de la Diáspora Cubana en Miami. Un día después, se llevará a cabo una proyección en La Habana, gesto que busca tender un puente entre la isla y la comunidad en el exilio. Posteriormente, la cinta se exhibirá el 12 de febrero en el Teatro Miami (Medley, Florida) y el 15 del mismo mes en Tower Road Ranch.
Rodada en Cuba entre 2016 y 2021, la película rescata las voces del propio Otero Alcántara, Yanelys Núñez, Amaury Pacheco e Iris Ruiz, figuras clave de la disidencia cultural en la isla. La posproducción se completó en Ciudad de México bajo la dirección de Fundora Hernández, cineasta habanero radicado en el país azteca, donde fundó la compañía Video Vueltas y ha acumulado una amplia trayectoria en el ámbito audiovisual.
Represión estatal y silencio informativo
El estreno de este documental adquiere una relevancia urgente ante el silencio impuesto por el régimen de La Habana sobre la situación de los presos políticos. Otero Alcántara fue detenido el 11 de julio de 2021 cuando intentaba sumarse a las manifestaciones multitudinarias que sacudieron al país. Posteriormente, la dictadura cubana lo condenó a cinco años de prisión bajo cargos arbitrarios como \»ultraje a los símbolos patrios\» y \»desórdenes públicos\», recluyéndolo en el penal de máxima seguridad de Guanajay.
Organizaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y PEN International han exigido su liberación inmediata, catalogándolo como preso de conciencia. Su resistencia cívica ha sido reconocida internacionalmente con el Premio Rafto en 2024 y el Premio Internacional Václav Havel a la Disidencia Creativa en 2025. Sin embargo, estos respaldos no han frenado la represión. En septiembre pasado, la ONG Cubalex denunció que el artivista atravesaba una crítica situación de salud debido a un brote epidémico en la prisión, manteniéndolo incomunicado y sometido a condiciones carcelarias inhumanas y a constante hostigamiento.
La proyección de \»Estamos conectados\» no solo constituye un acto de memoria histórica frente a la censura, sino que pone sobre la mesa la responsabilidad del gobierno cubano en el sistemático quebrantamiento de los derechos humanos. La comunidad internacional mantiene la mirada puesta en la isla, ante la urgencia de exigir la liberación de los cientos de cubanos que permanecen tras las rejas por el simple hecho de demandar libertades democráticas y respeto a la vida.