El embajador de Etiopía en Cuba, Ayele Lire Jijamo, falleció de forma repentina en La Habana, según confirmó este lunes el Ministerio de Asuntos Exteriores de su país. La noticia, acogida con pesar por la comunidad diplomática, ocurre en medio de la profunda crisis estructural y el hermetismo informativo que imperan en la isla.
A través de un comunicado oficial emitido por la Embajada de Etiopía en la capital cubana, el ejecutivo africano lamentó la pérdida del diplomático, quien desempeñaba sus funciones como embajador extraordinario y plenipotenciario. La nota destacó que Lire Jijamo dedicó varios años al servicio exterior de su nación, representando también a su país en naciones caribeñas como Barbados, República Dominicana, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves y Bahamas.
Tanto la cancillería etíope como el ministro de Asuntos Exteriores, Berhanu Tsegaye, quien se pronunció a través de la red social X, omitieron precisar las causas del deceso. Por su parte, el régimen de La Habana se hizo eco de la información a través de la agencia estatal Prensa Latina, manteniendo el mismo silencio respecto a las circunstancias que rodearon la muerte del diplomático. Hasta el momento, se desconoce si el fallecimiento ocurrió en un centro hospitalario o en su residencia oficial.
Opacidad institucional y crisis sanitaria en la isla
El fallecimiento de una figura diplomática bajo circunstancias no esclarecidas pone de relieve las precarias condiciones en las que se desenvuelve la vida cotidiana en Cuba, incluso para el cuerpo extranjero. El colapso del sistema de salud pública, la escasez crónica de medicamentos y el deterioro de la infraestructura hospitalaria afectan por igual a la población cubana y a los residentes internacionales. Aunque no se ha revelado la causa del deceso, el contexto de falta de transparencia informativa que caracteriza al gobierno cubano genera un manto de incertidumbre sobre cualquier evento de esta naturaleza.
Las autoridades de la isla aún no han emitido una declaración oficial sobre los protocolos funerarios, los cuales se comunicarán en su momento según informó la legación etíope. Este evento subraya los desafíos que enfrentan las representaciones diplomáticas en un país donde el control absoluto de la información por parte de la dictadura cubana dificulta el acceso a datos veraces sobre situaciones de salud y seguridad, dejando a la comunidad internacional a la espera de mayores detalles sobre este lamentable suceso.