Dos residentes de la provincia de Guantánamo se encuentran en paradero desconocido, obligando a sus familiares a recurrir a redes sociales y medios independientes para localizarlos. La ausencia de protocolos estatales de búsqueda obliga a los ciudadanos a suplir la ineficacia institucional en medio de una creciente crisis de seguridad y protección social en la isla.
Los casos de Alicia María Montes de Oca Pérez y un joven identificado como Orber Luis han salido a la luz pública a través de denuncias en plataformas alternativas. Según informó su cuñada, Yailén Columbié, Alicia María fue vista por última vez pasadas las 10:00 de la mañana. La mujer, quien padece problemas de salud mental y había mostrado una conducta alterada en días previos, permanece desaparecida, sumiendo a su familia en la desesperación. Hasta el momento, las gestiones ante los organismos competentes no han arrojado resultados sobre su paradero.
De manera paralela, en la misma provincia oriental se busca a Orber Luis, ausente de su domicilio desde el mediodía del lunes. Su hermana detalló que el joven vestía un pantalón de camuflaje, una franela roja y zapatos blancos, y mencionó que viajaría a Baracoa, destino donde no se ha tenido noticia de él. Al igual que en el caso anterior, el rastreo se ha sostenido exclusivamente gracias a la difusión ciudadana, al carecer el país de un sistema de alerta temprana que active mecanismos de respuesta inmediata.
Inacción institucional y vacío legal en las búsquedas
La lista de personas desaparecidas en Cuba continúa en ascenso, evidenciando un colapso estructural en los mecanismos de protección ciudadana. A diferencia de otras naciones, el régimen de La Habana no cuenta con sistemas de alerta masiva ni permite que los medios de comunicación estatales difundan estos casos de manera ágil. Las investigaciones policiales suelen estancarse sin rendir cuentas a los afectados, quienes carecen de herramientas legales para exigir transparencia o forzar la reanudación de las pesquisas.
El Observatorio de Género de la revista Alas Tensas (OGAT) ha alertado que las desapariciones de mujeres y niñas suelen pasar inadvertidas en el ámbito institucional, exponiendo a las víctimas a una vulnerabilidad extrema. La dictadura cubana, en lugar de facilitar protocolos de búsqueda, impone un panorama marcado por la falta de recursos y la criminalización de las iniciativas independientes. Ante este vacío, la ciudadanía se ve forzada a depender de la penetración de internet y de la prensa independiente para visibilizar emergencias que el Estado ignora sistemáticamente, dejando a cientos de familias en un limbo legal y emocional sin expectativas de respuestas oficiales.