La Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) dio por concluidas las labores de rescate de una mujer de 77 años que cayó al mar desde el crucero Nieuw Statendam, de la naviera Holland America Line, mientras la embarcación navegaba a unos 64 kilómetros al noreste de Sabana, en el extremo más oriental de Cuba. Tras más de 15 horas de rastreo sin resultados, las autoridades determinaron suspender las operaciones a la espera de nueva información.
De acuerdo con el parte final emitido por la USCG, personal del crucero y equipos de la Guardia Costera rastrearon durante aproximadamente ocho horas un área de cerca de 1.787 kilómetros cuadrados. La operación incluyó el despliegue de un guardacostas y un helicóptero, pero no se logró localizar a la pasajera. La identidad de la mujer no ha sido divulgada, y la naviera tampoco ha ofrecido detalles sobre las circunstancias en que ocurrió la caída al mar.
En un comunicado citado por medios estadounidenses, Holland America Line confirmó el incidente y expresó su pesar. \»Nos entristece profundamente confirmar que, mientras navegábamos en aguas al norte de Cuba, un huésped del Nieuw Statendam cayó por la borda hoy más temprano\», señaló la compañía, que añadió que el capitán y la tripulación iniciaron de inmediato los protocolos de búsqueda y rescate en coordinación con las autoridades de Estados Unidos.
Alteración del itinerario y apoyo a la familia
Como consecuencia del incidente y de las labores de búsqueda, el itinerario del Nieuw Statendam fue modificado. La escala prevista en Cayo Hueso, Florida, fue cancelada. Holland America Line informó que su equipo de asistencia a familiares está brindando apoyo a los familiares de la pasajera y extendió sus condolencias a los seres queridos en este momento difícil.
El Nieuw Statendam, buque de 297 metros de eslora y 35 metros de manga según las especificaciones de la compañía, había zarpado de Fort Lauderdale, Florida, el 27 de diciembre para un crucero de siete días con regreso previsto el 3 de enero. El incidente ocurre en una zona del Estrecho de la Florida cercana al oriente cubano, una ruta frecuentada tanto por embarcaciones turísticas como por quienes intentan abandonar la isla en medios improvisados, en el contexto de la crisis migratoria y económica que atraviesa Cuba bajo el gobierno de La Habana.
El desenlace de este suceso reabre el debate sobre los protocolos de seguridad en los cruceros que transitan por aguas del Caribe y el Estrecho de la Florida, una zona donde las autoridades estadounidenses mantienen una presencia constante tanto para operaciones de rescate como para la intercepción de migrantes. Por ahora, la incertidumbre sobre lo ocurrido a bordo del Nieuw Statendam permanece sin respuestas, y la familia de la víctima aguarda información que permita esclarecer los hechos.