La Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC) denunció este viernes que la conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores en la isla transcurre bajo un clima de hostigamiento estatal, negación de libertades sindicales y criminalización del activismo laboral, en contraste con la movilización oficial encabezada por las máximas autoridades del país.
En un pronunciamiento titulado \»Primero de Mayo en Cuba: Entre la represión y la dignidad\», el secretario general de la ASIC, Iván Hernández Carrillo, detalló que los trabajadores independientes enfrentan detenciones arbitrarias, vigilancia extrema, infiltración y amenazas directas. La organización subrayó que estas acciones no son hechos aislados, sino parte de una política sistemática de la dictadura para silenciar cualquier expresión autónoma del movimiento sindical e impedir el pluralismo en el ámbito laboral.
Crisis económica y persecución política
La denuncia sindical también expone la profunda crisis estructural que atraviesa la clase obrera. Hernández Carrillo señaló que los trabajadores deben sobrevivir en un contexto de inflación galopante, salarios insuficientes para cubrir necesidades básicas y una situación de hambruna generalizada, sin que el Estado garantice empleos dignos. A esta crisis económica se suma la negativa del gobierno cubano a reconocer legalmente a la ASIC, un conflicto que actualmente es objeto de seguimiento por el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) bajo el expediente del Caso 3271.
Las advertencias de la organización se producen tras una ola de citaciones e interrogatorios sin órdenes judiciales contra al menos una decena de activistas en distintas provincias, incluyendo a figuras como Lázaro Roberto Aguiar Mendoza y Consuelo Rodríguez Hernández en Cienfuegos, y José Manuel Barreiro Rouco en Aguada de Pasajeros. Mientras las autoridades de la isla desplegaban este dispositivo de intimidación, el régimen de La Habana concentró a más de medio millón de personas en la Tribuna Antiimperialista bajo la consigna \»La Patria se defiende\», en un acto liderado por Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel presentado como una jornada \»por la paz\» y contra el embargo estadounidense.
Ante este escenario, la ASIC ha llamado a la comunidad internacional, a los gobiernos democráticos y a los organismos globales a no mantenerse al margen ante la violación sistemática de los derechos laborales en Cuba. La organización enfatizó que la verdadera conmemoración del Primero de Mayo exige acción y acompañamiento, recordando que un Día de los Trabajadores auténtico solo es posible en escenarios donde exista democracia, respeto a la dignidad humana y libertad sindical real, condiciones que hoy brillan por su ausencia en la isla.