La activista y directora de la iniciativa Cuba Decide, Rosa María Payá, confirmó su asistencia a la conferencia \»Salvar a Cuba\», un encuentro que se llevará a cabo este sábado en Miami y que reunirá a figuras políticas y sociales para articular estrategias hacia una transición democrática en la isla.
El evento, organizado por el Directorio Democrático Cubano (DDC) con motivo de su 35 aniversario, se celebrará en el Big Five Club de la ciudad floridana, en un horario de 9:00 a.m. a 2:00 p.m. La jornada contará con paneles de discusión, intervenciones especiales y espacios de diálogo orientados a unir esfuerzos por la apertura política del país. Desde su fundación en 1990, el DDC ha sido un actor clave en el respaldo a la disidencia interna, la denuncia de violaciones a los derechos humanos y la promoción de campañas de desobediencia civil frente al régimen de La Habana.
Represión histórica y liderazgo desde el exilio
La participación de Payá adquiere una dimensión particular dada su trayectoria y su historia familiar. Hija del opositor Oswaldo Payá, quien perdiera la vida en 2012 en incidentes ampliamente señalados como un atentado perpetrado por la dictadura cubana, la activista ha mantenido una firme labor en foros internacionales exigiendo respeto a las libertades fundamentales. Su proyecto, Cuba Decide, promueve un mecanismo para consultar a la ciudadanía en un eventual proceso de apertura, enfrentando directamente el cierre de espacios cívicos que impera en la nación.
A la cita también asistirán los representantes por Florida María Elvira Salazar y Mario Díaz-Balart, figuras clave en el Congreso estadounidense respecto a la política hacia la isla. Salazar ha sido una voz crítica constante sobre la situación cubana, mientras que Díaz-Balart ha sostenido una postura de presión sobre el ejecutivo cubano, defendiendo medidas de fuerza y apoyo a la oposición interna. La presencia de estos legisladores aporta un peso institucional significativo a un encuentro que busca consolidar el respaldo de la diáspora y reafirmar alianzas estratégicas.
Esta conferencia se desarrolla en un escenario de profunda crisis estructural que atraviesa el gobierno cubano. La isla sufre los embates de una inflación galopante, el colapso sistemático de los servicios públicos —especialmente el sector energético y de salud— y un éxodo migratorio sin precedentes. Ante este deterioro socioeconómico, la represión y la criminalización de la disidencia se han recrudecido, ahogando cualquier intento de protesta pacífica y evidenciando la negativa de las autoridades a abrir canales de participación ciudadana.
La articulación entre la sociedad civil en el exilio y los legisladores estadounidenses busca enviar un mensaje contundente sobre la necesidad de una transición que evite el colapso total del país. Las conclusiones de este foro podrían influir en futuras iniciativas legislativas en Washington y reorientar el foco de la comunidad internacional hacia la urgencia de una solución democrática, frente a la profundización del modelo autoritario que mantiene a la población en la pobreza y el desamparo institucional.