La organización PEN International demandó este martes la liberación inmediata del periodista y escritor independiente José Gabriel Barrenechea Chávez, quien enfrenta un juicio por \»desórdenes públicos\» este miércoles en Santa Clara, con una posible pena de hasta seis años de prisión. La entidad advirtió que el caso refleja la persecución sistemática de la dictadura cubana contra la disidencia intelectual.
Barrenechea permanece detenido desde el 8 de noviembre de 2024, tras ser arrestado por su presunta participación y liderazgo en protestas ocurridas en el municipio de Encrucijada, en la provincia de Villa Clara. El régimen de La Habana lo procesa bajo el cargo de \»desórdenes públicos\», un delito habitualmente utilizado para criminalizar la protesta social. Desde su arresto, el escritor ha denunciado graves irregularidades en su causa y la total falta de garantías del debido proceso, señalando que la audiencia se llevará a cabo sin respetar sus derechos fundamentales.
Actualmente recluido en la prisión La Pendiente, en Santa Clara, el estado de salud del periodista se ha deteriorado severamente debido a las precarias condiciones carcelarias. Tras realizar una huelga de hambre de diez días poco después de su arresto, Barrenechea sufre de desnutrición extrema, infecciones estomacales y cutáneas, así como trastornos de ansiedad y depresión. A este cuadro se suma el aislamiento familiar impuesto por las autoridades de la isla, que le impidió ver a su madre, quien padecía de cáncer y falleció el pasado 4 de mayo sin poder despedirse de él.
Un patrón de hostigamiento y censura sistemática
La presidenta del Comité de Escritores Encarcelados de PEN International, Ma Thida, calificó la situación como una muestra del \»empeño implacable\» del gobierno cubano por silenciar a sus críticos. La organización detalló que Barrenechea ha sido blanco de un hostigamiento sostenido desde 2019 por su labor en medios independientes como 14ymedio, Diario de Cuba y Latinoamérica 21. Esta persecución ha incluido prohibición de salida del país, censura de sus libros, restricciones laborales y repetidas citaciones por parte de la Seguridad del Estado con fines intimidatorios.
El encarcelamiento del escritor no constituye un hecho aislado, sino que se inscribe en la crisis estructural de derechos humanos que atraviesa la isla, donde la represión es el mecanismo principal para contener el descontento social y el éxodo migratorio. PEN International recordó su informe \»Método Cuba\», elaborado junto a Cubalex y Artists at Risk Connection, el cual documenta cómo la dictadura cubana utiliza el acoso, el encarcelamiento y el exilio forzado como herramientas para aniquilar la libertad de expresión. Ante este panorama, la comunidad internacional mantiene la presión para que el ejecutivo cubano cumpla con sus compromisos en materia de derechos humanos y garantice un espacio seguro para los periodistas y artistas en la isla.