El Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia elevó al nivel 4, el máximo de su escala, la alerta de viaje para Cuba y desaconsejó a sus ciudadanos cualquier desplazamiento a la isla. La decisión responde al agravamiento de la crisis económica, los apagones prolongados y el riesgo de disturbios sociales, sumando a la nación europea a una creciente lista de países que advierten sobre el colapso estructural que atraviesa el régimen de La Habana.
En un comunicado oficial, la cancillería polaca detalló que la situación interna se ha deteriorado de manera alarmante debido al racionamiento de combustibles, las limitaciones en el acceso al diésel —incluido el destinado a la aviación— y los apagones prolongados. La incapacidad del gobierno cubano para garantizar la generación eléctrica y el suministro de recursos básicos ha generado un escenario de \»dificultades importantes\» en la vida cotidiana, lo que incrementa el riesgo de estallidos de protestas sociales en distintas provincias y en la propia capital.
El informe también subraya un incremento sostenido en la delincuencia común, un fenómeno directamente atribuible al empobrecimiento generalizado de la población bajo el actual modelo económico. Los robos en hoteles, viviendas particulares y de vehículos o dispositivos electrónicos son cada vez más frecuentes. A esto se suman advertencias logísticas sobre el deterioro de las carreteras, la nula iluminación y un costo de vida que supera ampliamente al de Polonia pese a la escasez extrema, junto a alertas sanitarias por el aumento de casos de dengue, hepatitis A, chikungunya, zika y oropouche, así como problemas en la potabilidad del agua.
Advertencia sobre la represión política y la falta de garantías
En el plano político, Varsovia fue categórica al alertar sobre el contacto con opositores, advirtiendo que estas interacciones podrían derivar en detenciones arbitrarias. El documento enfatiza que la dictadura cubana mantiene una política de fuerte represión frente a la disidencia y determinados delitos. Asimismo, recomendó extrema cautela al interactuar con las autoridades locales, señalando que los procesos de denuncia son largos y poco efectivos, lo que evidencia la ausencia de un estado de derecho y la falta de protección jurídica para los ciudadanos y visitantes en la isla.
La advertencia de Polonia se suma a las recientes actualizaciones de Alemania, Canadá, España, Reino Unido y Suiza, naciones que han modificado sus recomendaciones de viaje en respuesta al deterioro generalizado de las condiciones en el país. Esta sucesión de alertas diplomáticas evidencia el aislamiento al que se enfrenta la isla por su incapacidad para resolver la crisis sistémica. El impacto de estas medidas proyecta un duro golpe a un sector turístico que el ejecutivo cubano intenta promover como tabla de salvación económica, pero que se desploma irremediablemente ante la realidad de los apagones, la inseguridad y la falta de libertades que asfixian a la nación.