Representantes de la plataforma opositora Pasos de Cambio y del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) se reunieron en Bruselas con la eurodiputada polaca Małgorzata Gosiewska para solicitar apoyo político al \»Acuerdo de Liberación\», una hoja de ruta que propone una transición democrática y el fin del sistema totalitario en Cuba.
El encuentro, celebrado este lunes en la sede del Parlamento Europeo, tuvo como objetivo exponer la crítica situación política de la isla y presentar una alternativa coordinada frente al régimen de La Habana. Yaxys Cires, director de Estrategias del OCDH, destacó la relevancia de la reunión debido al compromiso de Gosiewska con la defensa de los derechos humanos y la democracia. La legisladora, perteneciente al grupo Conservadores y Reformistas Europeos, integra la Subcomisión de Derechos Humanos del parlamento europeo.
El \»Acuerdo de Liberación\», suscrito el pasado mes de marzo por una coalición de organizaciones dentro y fuera de la isla, busca consolidar una propuesta unitaria para el restablecimiento del Estado de derecho. El documento exige la liberación inmediata de los presos políticos, el fin de la impunidad por crímenes de lesa humanidad y la restitución de las libertades fundamentales, incluyendo expresión, asociación, religión y empresa privada. Asimismo, plantea de manera explícita el objetivo de lograr el fin de la dictadura cubana y devolver el liderazgo civil a los asuntos del Estado mediante un proceso de liberación, estabilización, reconstrucción y democratización.
Una respuesta a la crisis sistémica y la represión
Esta iniciativa de internacionalización cobra fuerza en un contexto de profundización de la crisis estructural que atraviesa la isla. El gobierno cubano enfrenta un colapso generalizado de los servicios públicos, una inflación galopante, desabastecimiento crónico y un éxodo migratorio sin precedentes. Escenarios que las autoridades de la isla intentan gestionar mediante un endurecimiento de la represión social, la persecución política y la censura. Frente a la narrativa oficial de que no existe alternativa al modelo vigente, la oposición articula este plan como respuesta directa a la asfixia civil y a la violencia estatal.
El acercamiento en Bruselas forma parte de una estrategia más amplia para posicionar la transición democrática ante actores políticos europeos. La creciente tracción del \»Acuerdo de Liberación\» en foros internacionales plantea un desafío diplomático para el ejecutivo cubano, al tiempo que representa una vía de articulación para una ciudadanía que demanda urgentemente la apertura de espacios democráticos, el respeto a su soberanía y el cese definitivo de las violaciones a los derechos humanos.