Miércoles, 22 de julio de 2026
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Derechos humanos

La dictadura cubana intenta silenciar a activistas en la ONU y recibe repudio internacional

GINEBRA, Suiza — La delegación diplomática del régimen de La Habana intentó acallar a tres activistas cubanas durante su intervención en el Foro Permanente de la ONU sobre los Afrodescendientes, pero su intento de censura fue rechazado y abucheado por los asistentes al evento. La acción represiva del gobierno cubano en un foro internacional evidencia una vez más su política de persecución contra la sociedad civil independiente.

El incidente ocurrió durante la primera jornada del quinto período de sesiones del foro, celebrado en el Palacio de las Naciones. La activista Oraisa Estrada Vellma denunció la precaria situación de los afrodescendientes y los presos políticos en la isla. En su intervención, Estrada Vellma afirmó que en Cuba \»disentir no es un derecho, es un riesgo y un castigo\», y recordó que para la población afrodescendiente este riesgo ha sido históricamente superior. Al mencionar los casos de los artistas encarcelados Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Castillo Pérez, la delegación oficial interrumpió para exigir orden bajo el pretexto de un supuesto \»lenguaje irrespetuoso\».

Lejos de amedrentarse, la activista continuó su discurso y culminó con una ovación de cerca de 20 segundos por parte del público. Las también activistas María Matienzo Puerto y Kirenia Yalit Núñez complementaron la denuncia. Matienzo cuestionó la ineficacia del Programa Nacional contra el Racismo aprobado por las autoridades de la isla y criticó la criminalización de practicantes de religiones de raíces africanas, como la abakuá. Ante las repetidas quejas del representante del ejecutivo cubano, otros participantes del foro intervinieron para exigir respeto y recordar que el espacio debía ser seguro para confrontar al poder.

Acusaciones de mercenarismo y presunto acoso en Ginebra

Al concluir la sesión, la representación de la dictadura cubana redobló sus ataques verbales contra las tres mujeres, acusándolas de acreditarse falsamente como ONG y de actuar como \»mercenarias\» al servicio de una agenda de \»cambio de régimen\» financiada por Estados Unidos. El salón respondió nuevamente con abucheos. Fuera del recinto, las activistas reportaron señales de seguimiento y hostigamiento por parte de funcionarios del Consulado de Cuba en Madrid, quienes presuntamente las habrían vigilado desde el aeropuerto hasta su hotel en Ginebra.

El episodio en la sede de la ONU refleja el patrón sistemático de la dictadura cubana de exportar su maquinaria de represión y censura más allá de sus fronteras. Ante la incapacidad del régimen para resolver la profunda crisis económica y social que atraviesa la isla, el poder ha optado por intensificar el acoso contra las voces disidentes, incluso en escenarios diplomáticos diseñados para proteger los derechos de las minorías. Esta confrontación no solo expone la falsedad de las políticas de inclusión social del gobierno, sino que también supone un llamado de atención a la comunidad internacional sobre la urgencia de blindar los espacios multilaterales frente a las tácticas de intimidación estatal.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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