La líder de la iniciativa Cuba Decide, Rosa María Payá, afirmó que la sociedad civil y la oposición están preparadas para liderar una transición democrática en la isla sin la participación de la cúpula gobernante, rechazando escenarios similares al de Venezuela y exigiendo la salida total del actual liderazgo político.
En declaraciones a la agencia EFE desde Miami, la activista descartó la necesidad de integrar a altos funcionarios del régimen de La Habana en un eventual proceso de cambio. \»No hace falta una Delcy Rodríguez en Cuba\», señaló Payá, en alusión a las figuras del chavismo que han intentado maquillar la continuidad autoritaria en Venezuela. La opositora subrayó que las organizaciones cívicas dentro y fuera del país han trabajado para conformar un equipo capacitado para guiar al país \»de la barbarie totalitaria hacia las elecciones justas\».
Payá también solicitó al gobierno de Estados Unidos mantener e incrementar la presión sobre el ejecutivo cubano para frenar la represión estatal y propiciar cambios políticos. Asimismo, calificó de engaño las recientes medidas anunciadas por las autoridades de la isla para permitir inversiones de cubanos en el exterior. Según la líder opositora, estos ajustes económicos no implican transformaciones reales ni garantías de derechos, y responden a una estrategia para \»comprar tiempo\» por parte de la familia Castro y el grupo de generales que controla el poder.
Contexto de crisis y exigencia de soberanía
La exigencia de una ruptura total con el liderazgo vigente se enmarca en el agotamiento de un modelo que ha generado una profunda crisis estructural, caracterizada por el desabastecimiento, la inflación galopante y un éxodo migratorio sin precedentes. La dictadura cubana ha respondido al descontento social con un incremento de la violencia estatal y la persecución política. Ante esta realidad, Payá insistió en que el sistema no se reformará a sí mismo e instó a las democracias occidentales a acompañar el esfuerzo de la ciudadanía, que se manifiesta en las calles \»al costo de su propia vida\».
Aunque reconoció que una transición deberá trabajar con parte de la burocracia estatal para evitar el colapso institucional, Payá fue tajante al afirmar que la recuperación de la soberanía nacional no será negociable. El llamado de la oposición busca alinear a la comunidad internacional frente a un régimen que intenta perpetuarse mediante reformas superficiales, mientras la población cubana continúa soportando las consecuencias de la falta de libertades y el colapso económico.