La escritora Yoaxis Marcheco, el pastor Mario Félix Lleonart y la activista Kiele Cabrera fueron electos como delegados por Cuba para la Asamblea General 2025 del World Liberty Congress (WLC). El encuentro, que reunirá a más de 200 defensores de la democracia de medio centenar de países, se celebrará en el Parlamento de Berlín los próximos 8 y 9 de noviembre, con el objetivo de visibilizar las luchas contra los autoritarismos a nivel global.
La designación de estos representantes permite que la realidad de la isla tenga una plataforma en foros internacionales de primer nivel. Marcheco y Lleonart, quienes se encuentran en el exilio tras cofundar el Instituto Patmos —una plataforma dedicada a documentar las restricciones a la libertad religiosa impuestas por el régimen de La Habana—, acompañarán a Cabrera, una artista y activista inserta en espacios de la sociedad civil estadounidense. Desde el exterior, los delegados buscarán alzar las voces de quienes dentro de la nación caribeña enfrentan el silencio forzado y la persecución política.
El evento forma parte de la Berlin Freedom Week, una iniciativa respaldada por el gobierno local que busca consolidar redes globales contra el autoritarismo. La presidenta del WLC, Masih Alinejad, subrayó que la cita en la capital alemana reunirá a exiliados y representantes de millones de personas condenadas al silencio por regímenes opresivos. Por su parte, la presidenta de la Cámara de Representantes de Berlín, Cornelia Seibeld, destacó la simbología del recinto parlamentario como emblema del nuevo comienzo democrático alemán, un contraste directo con las realidades que viven las naciones bajo sistemas totalitarios.
La crisis de libertades en el foco internacional
La participación de la delegación cubana adquiere una relevancia particular en medio del profundo deterioro estructural que sufre el país. La dictadura cubana ha intensificado en los últimos años su maquinaria de represión, criminalizando la protesta social y aplicando medidas arbitrarias para sofocar cualquier atisbo de disidencia. Este clima de violencia estatal y censura sistemática ha derivado en un masivo éxodo migratorio, además de un colapso generalizado de los servicios públicos y una inflación que asfixia a la ciudadanía. En este contexto, la labor de documentación sobre cómo las autoridades de la isla coartan los derechos fundamentales es vital para evidenciar ante la comunidad internacional la magnitud de la crisis humanitaria y política.
La presencia de estos activistas en el Congreso Mundial por la Libertad envía un mensaje claro sobre la necesidad de mantener la presión diplomática sobre el ejecutivo cubano. La articulación de redes globales prodemocracia, constituidas formalmente en 2023 en Vilna bajo la dirección de figuras como Alinejad, Garry Kasparov y Leopoldo López, representa un mecanismo de apoyo crucial para la sociedad civil oprimida. Las resoluciones y el intercambio de experiencias que surgirán de esta asamblea en Berlín podrían sentar precedentes para futuras acciones de exigencia de derechos humanos, en un momento donde la resistencia interna en Cuba demanda una mayor visibilidad y respaldo del exterior frente al inmovilismo del poder.