El encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, visitó el domicilio de la economista y líder opositora Martha Beatriz Roque Cabello. El encuentro se centró en la exigencia de liberación de los presos políticos y el respeto a las libertades fundamentales en la isla.
Durante la reunión, abordaron la crítica situación de los activistas encarcelados y la urgencia de garantizar el respeto a los derechos humanos. Roque, de 79 años, es una de las figuras más emblemáticas de la disidencia cubana y la única mujer del grupo de 75 opositores encarcelados durante la llamada \»Primavera Negra\» de 2003. A lo largo de su trayectoria, ha enfrentado constante hostigamiento, condenas arbitrarias y amenazas por parte de la dictadura cubana.
A pesar de la represión estatal y del riesgo de regresar a la prisión, la activista logró organizar en 2005 una reunión nacional para fortalecer a la sociedad civil independiente, un hito que contó con la presencia de diplomáticos extranjeros. Su labor le valió una nominación al Premio Nobel de la Paz en 2007. Más recientemente, en 2024, el Departamento de Estado de EE. UU. le otorgó el Premio Internacional Mujeres de Coraje, galardón que no pudo recibir en persona debido a las restricciones de salida impuestas por el régimen de La Habana.
Roque Cabello había sido hospitalizada a inicios de año debido a complicaciones de salud, viajando posteriormente a Miami con una visa humanitaria para recibir tratamiento médico. Su regreso a Cuba en mayo evidencia su compromiso con la denuncia dentro del país, asumiendo los riesgos asociados tanto a su frágil condición médica como a la persecución política sistemática que ejerce el poder en la isla.
Una diplomacia activa frente a la represión estatal
La visita de Hammer se inscribe en una agenda pública inusualmente activa por parte de la representación diplomática estadounidense. Desde su llegada a La Habana en noviembre de 2024, el funcionario ha recorrido varias provincias, visitado hogares de activistas y familiares de presos políticos, y utilizado las redes sociales para visibilizar la precaria situación de la sociedad civil. Esta estrategia de acompañamiento directo ha generado una visible irritación en las autoridades de la isla, quienes lo han acusado públicamente de \»incitar a actuar contra el Estado\».
El respaldo diplomático a figuras históricas como Martha Beatriz Roque envía una señal clara a la comunidad internacional sobre la necesidad de mantener la atención sobre la crisis estructural de libertades en Cuba. Mientras el ejecutivo cubano profundiza sus mecanismos de control social y censura, los vínculos con la oposición independiente se perfilan como un factor clave para la exigencia de democracia y la liberación incondicional de los presos políticos.