La Unión Nacional de Estudiantes de Ghana (NUGS) en Cuba ha solicitado la intervención urgente del presidente de su país, John Mahama, ante la crítica situación que enfrentan en la isla. El colectivo denuncia un retraso de 17 meses en el pago de sus becas y la supresión de ayudas para materiales, lo que, sumado al profundo colapso económico del país, ha llevado a los jóvenes a sufrir desmayos por inanición, cuadros de ansiedad y un aislamiento académico total.
Según informó el medio ghanés Ghanaian Times, los estudiantes han agotado las gestiones ante la Ghana Scholarship Secretariat sin obtener respuestas significativas. La agrupación estudiantil detalló que las precarias condiciones económicas en la isla han vuelto insostenible su manutención. Muchos se ven obligados a caminar entre 10 y 15 kilómetros diarios para asistir a sus rotaciones clínicas al no poder costear el deficiente transporte público, mientras que otros sobreviven únicamente con pan y agua, consumiendo en ocasiones alimentos en mal estado, incluyendo la presencia de plagas.
El impacto en la salud y el desempeño académico es severo. Los estudiantes reportaron incidentes de desmayos durante sus prácticas médicas debido al hambre y el agotamiento extremo. Asimismo, enfrentan un creciente deterioro en su salud mental, manifestado en cuadros de ansiedad y depresión, agravado por las deudas contraídas con otros estudiantes extranjeros para poder subsistir. El acceso a internet, vital para su formación, se ha vuelto económicamente inasumible, dejándolos aislados y dependientes de textos desactualizados.
El fracaso del modelo económico y su impacto en la educación
Esta crisis refleja el profundo deterioro estructural que sufre la isla bajo el régimen de La Habana. La inflación galopante, la escasez crónica de productos básicos y el colapso de los servicios públicos no solo asfixian a la ciudadanía cubana, que sufre la represión y el desabastecimiento diario, sino que también golpean de lleno a la comunidad internacional residente en el país. Las autoridades de la isla han demostrado una absoluta incapacidad para garantizar condiciones mínimas de vida, transformando a Cuba en un territorio donde la mera supervivencia física predomina sobre cualquier actividad académica o profesional.
La NUGS ha calificado esta situación no solo como un problema financiero, sino como una verdadera emergencia humanitaria que afecta a futuros médicos que hoy luchan por no sucumbir. El colectivo exige al ejecutivo ghanés el desembolso inmediato de los fondos atrasados y la implementación de un sistema sostenible. Mientras tanto, este dramático episodio evidencia ante la comunidad internacional el fracaso del modelo impuesto por la dictadura cubana, que ha convertido la histórica promesa de una educación de prestigio en una trampa de miseria para los estudiantes extranjeros.