Más de un centenar de residentes del barrio San Leopoldo, en Centro Habana, se manifestaron este viernes tras soportar más de 40 horas sin suministro eléctrico. La protesta se enmarca en una oleada de cacerolazos y bloqueos de calles en varios puntos de la isla, motivada por el colapso energético, la escasez de agua y alimentos, y las altas temperaturas. Las autoridades de la isla respondieron con un despliegue de la Policía Nacional Revolucionaria y la Seguridad del Estado.
La activista Ilsa Ramos, residente en la zona, confirmó que la concentración tuvo lugar en las inmediaciones de Neptuno y Escobar. Los manifestantes, ante la desesperación por la intermitencia del servicio —que fue restablecido por apenas ocho minutos antes de volver a cortarse— incineraron muebles y escombros en la vía pública. Ramos denunció el temor a represalias por parte de la dictadura cubana, señalando la presencia de agentes estatales vigilando su domicilio debido a su posición opositora.
Las manifestaciones no se limitaron a Centro Habana. En el barrio El Hueco, municipio La Lisa, los vecinos salieron a la calle tras 36 horas sin electricidad, sumándose a los cacerolazos reportados en Santa Fe, Playa, donde se produjeron detenciones tras la intervención policial. En Santiago de Cuba, la ciudadanía realizó una segunda noche consecutiva de protestas en barrios cercanos a la sede provincial del Partido Comunista, exigiendo soluciones a cortes de energía de hasta 22 horas diarias. El régimen de La Habana desplegó fuerzas especiales, conocidas como \»Boinas Negras\», para reprimir el descontento en el oriente del país.
Descontento generalizado ante la ineficiencia gubernamental
El descontento ciudadano se ha extendido a municipios como San Miguel del Padrón, Marianao, El Cotorro y Guanabacoa, donde los residentes reclaman ante la imposibilidad de acceder a alimentos cuyos precios se han disparado por la inflación, sumado a la falta de servicios mínimos. Ante la presión social en La Güinera, el ejecutivo cubano envió al coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, Gerardo Hernández Nordelo, quien prometió soluciones inmediatas que, según los residentes, no se han materializado. Hasta la fecha, la organización no gubernamental Justicia11J ha documentado al menos 109 protestas y acciones de descontento en el actual mes.
La persistencia de estos apagones y la agudización de la crisis estructural de la isla auguran un escenario de creciente inestabilidad social. La respuesta de la dictadura cubana, centrada en el despliegue represivo y promesas incumplidas en lugar de soluciones efectivas, profundiza la brecha entre la población y el poder. La comunidad internacional observa con preocupación cómo la falta de libertades y el colapso económico empujan a los ciudadanos a desafiar el miedo, lo que podría desencadenar una escalada de represión estatal en los próximos días.