Jueves, 23 de julio de 2026
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Cuba

Decenas de cubanos permanecen atrapados por las inundaciones del huracán Melissa ante la lenta respuesta de las autoridades

Un total de 150 personas, entre ellas 25 menores, permanecen incomunicadas en el municipio holguinero de Urbano Noris tras el paso del huracán Melissa. Las víctimas, refugiadas en un antiguo consultorio médico cercado por las aguas del río Cauto, llevan más de 30 horas esperando ser rescatadas, sufriendo hambre y frío ante la lenta respuesta de las operaciones de salvamento desplegadas por las autoridades de la isla.

Los familiares de los atrapados han denunciado a través de redes sociales la desesperación de los afectados en la comunidad La Camilo. Testimonios recogidos confirman que, aunque un primer grupo de 29 personas fue rescatado tras 30 horas de espera, el resto permanece sin acceso a alimentos ni abrigo. \»Las personas siguen ahí, siguen vivas, pero tienen mucha hambre, mojados, no tienen nada que comer\», relató Thalía, residente del cercano municipio de San Germán. El acceso por tierra está cortado, lo que complica aún más la llegada de ayuda humanitaria y obliga a coordinar maniobras desde la vecina provincia de Granma.

La emisora local Radio SG La Voz del Azúcar confirmó que las Fuerzas Armadas Revolucionarias \»se encuentran valorando todas las opciones\», mientras que una representación del Partido y el Gobierno en Holguín monitorea la situación desde el Consejo de Defensa. Sin embargo, la falta de logística eficiente ha dejado a comunidades como Travesía, 20 Rosas, Sabanilla, Saín, Dos Bocas y Estrada en una situación de vulnerabilidad extrema. Aunque en Cacocum y Sagua de Tánamo se logró evacuar a 38 y 142 personas respectivamente mediante transportadores anfibios y apoyo de la Cruz Roja, la cifra total de localidades incomunicadas asciende a 241, evidenciando la magnitud del desastre.

El colapso infraestructural y la vulnerabilidad ciudadana

Esta tragedia no es un fenómeno aislado, sino la consecuencia directa del abandono al que el gobierno cubano ha sometido a las infraestructuras del país durante décadas. El colapso de las vías de comunicación y la inexistencia de planes de evacuación eficaces exponen a la población a riesgos mortales ante eventos meteorológicos. La incapacidad de la dictadura cubana para proteger a sus ciudadanos en situaciones de desastre se suma a una crisis sistémica marcada por la escasez crónica de recursos, la inflación galopante y el deterioro absoluto de los servicios públicos, dejando a los cubanos desprovistos ante cualquier emergencia.

Mientras las aguas del río Cauto mantienen cercadas a decenas de familias, la incertidumbre crece en el oriente del país. La lentitud en los rescates no solo pone en riesgo la vida de ancianos, mujeres y niños, sino que reafirma la desconexión total entre el poder y el sufrimiento real de la población. La respuesta tardía del ejecutivo cubano frente a este desastre natural proyecta un panorama sombrío de cara a la futura reconstrucción, una tarea que, como ya es costumbre en la isla, recaerá íntegramente sobre la resiliencia de los propios ciudadanos ante la inoperancia estatal.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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