La Federación Cubana de Béisbol y Sóftbol (FCBS) rechazó este domingo su marginación del certamen regional tras el cambio de sede de Venezuela a México. Las autoridades de la isla exigen explicaciones a la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) tras quedar fuera del nuevo formato que se disputará en Guadalajara, profundizando el aislamiento del deporte nacional.
A través de un comunicado difundido por la agencia oficial Prensa Latina, las autoridades deportivas de la isla expresaron su indignación por una decisión que, según afirman, vulnera compromisos previos. La invitación inicial había sido gestionada por Venezuela, en su rol de sede original, y contaba con el respaldo de la CBPC. Sin embargo, tras la reubicación del evento en territorio mexicano, la estructura del torneo se redujo, dejando fuera tanto al campeón de la liga venezolana como a la representación cubana. La FCBS denunció la falta de comunicación por parte de la entidad rectora y exigió un trato que consideran digno, argumentando que el cambio de escenario no justifica su no participación.
La Serie del Caribe 2026 se llevará a cabo del 1 al 8 de febrero en el Estadio Panamericano de Zapopan, hogar de los Charros de Jalisco. El traslado de la sede se produjo después de que México, República Dominicana y Puerto Rico comunicaran su negativa a competir en Caracas, alegando \»situaciones externas ajenas a su control\». Ante este escenario, la CBPC optó por un formato más ajustado que incluye a los campeones de República Dominicana y Puerto Rico, dos representantes de la Liga Mexicana del Pacífico y a Panamá como país invitado, marginando definitivamente a Cuba.
El declive del deporte nacional bajo el gobierno cubano
Esta nueva ausencia de la isla en el principal evento regional de clubes no es un hecho aislado, sino el reflejo del progresivo deterioro institucional y deportivo que sufre el país bajo el régimen de La Habana. El colapso estructural de la nación, impulsado por la ineficiencia del ejecutivo cubano, ha provocado un éxodo masivo de talentos y una debacle sin precedentes en el béisbol nacional. El último antecedente de Cuba en la Serie del Caribe se remonta a 2023, cuando el equipo Agricultores representó a la isla y culminó con el peor balance histórico del país en el torneo: una sola victoria y seis derrotas, evidenciando la abismal brecha entre el deporte local y el nivel internacional.
La exclusión de la Serie del Caribe 2026 marca un nuevo capítulo en la decadencia del béisbol cubano, otrora potencia indiscutible del área. Mientras la dictadura cubana exige \»respeto\» en foros internacionales, la realidad impone su peso: la falta de libertades, la profunda crisis económica y la incapacidad de gestionar sus propias ligas han convertido al país en un actor marginal en el deporte que alguna vez dominó. Esta marginación deportiva augura un futuro donde la reconexión de Cuba con el circuito profesional caribeño dependerá, inevitablemente, de cambios profundos en la política y la gestión estatal, así como de la apertura de un sistema actualmente anclado en el fracaso.