Representantes de la plataforma opositora Pasos de Cambio expusieron en el Senado de Italia el \»Acuerdo de Liberación\», una propuesta diseñada para articular una transición política en Cuba, ante la persistente crisis sistémica y la falta de libertades en la isla.
La delegación, integrada por la activista Rosa María Payá y Yaxys Cires, director de Estrategias del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), sostuvo encuentros con el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, Maurizio Gasparri, y el senador Pier Ferdinando Casini. Durante la jornada, los legisladores italianos mostraron receptividad hacia la iniciativa que busca coordinar a las fuerzas democráticas dentro y fuera del país para preparar una eventual transformación política, en un esfuerzo por consolidar respaldos internacionales.
El \»Acuerdo de Liberación\» se estructura en cuatro etapas fundamentales: liberación, estabilización, reconstrucción y democratización. Entre sus demandas centrales destacan la excarcelación inmediata de los presos políticos, el restablecimiento de las libertades de expresión, prensa y asociación, así como la implementación de elecciones plurales y competitivas. Además, el proyecto contempla mecanismos para exigir la rendición de cuentas por las sistemáticas violaciones de derechos humanos perpetradas por la dictadura cubana.
Una respuesta a la crisis estructural
Esta gira internacional, que previamente incluyó presentaciones en Miami, Bruselas y Madrid, cobra mayor relevancia en medio del profundo deterioro socioeconómico que sufre la isla. El régimen de La Habana enfrenta una crisis estructural sin precedentes, marcada por una inflación galopante, el colapso del sistema sanitario, el desabastecimiento crónico y un éxodo migratorio masivo. Frente a este escenario, la propuesta opositora busca ofrecer alternativas viables que aborden tanto el urgente cambio institucional como la recuperación económica y la respuesta a la catástrofe humanitaria que atraviesa la población.
La articulación entre la sociedad civil residente en la isla y la diáspora representa un pilar para la construcción de consensos en la preparación de una futura transición. Las implicaciones políticas de esta iniciativa dependerán de la capacidad de la oposición para sostener la unidad y de la voluntad de la comunidad internacional para condicionar su relación con el ejecutivo cubano a la apertura democrática y el irrestricto respeto a los derechos fundamentales.