El embajador de Cuba en México y la cadena televisiva TV Azteca protagonizaron un cruce de declaraciones tras la emisión de un reportaje que documenta la comercialización de donativos mexicanos en establecimientos estatales de la isla. La televisora defendió su trabajo periodístico frente a las acusaciones del diplomático, quien intentó desacreditar la investigación señalando que se trata de una campaña política contra la solidaridad bilateral.
La controversia se desató tras la publicación de una investigación del periodista Rodrigo Lema para TV Azteca, en la que se evidencia cómo productos enviados como ayuda humanitaria desde México terminan en las estanterías de la red TRD Caribe, administrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). El material audiovisual y los testimonios recogidos en La Habana y Matanzas confirman que artículos como el \»frijol del bienestar\» y papel higiénico se venden en divisas, sin llegar a la red de bodegas de racionamiento destinada a la población.
Frente a estas pruebas, el embajador cubano en México, Eugenio Martínez Enríquez, salió al paso a través de sus redes sociales para acusar al medio de difundir \»mentiras y desinformación\». El diplomático defendió la gestión del gobierno cubano y argumentó que los productos mexicanos hallados en las tiendas responden a contratos comerciales de importación y no a donaciones. En un intento por desviar el foco, Martínez Enríquez arremetió contra las finanzas de la cadena televisiva, invitando a sus dueños a \»pagar sus enormes deudas\» en lugar de dedicarse al periodismo.
La respuesta de la televisora fue contundente. A través de la red social X, TV Azteca replicó al funcionario con un mensaje directo: \»Usted hace política; nosotros hacemos periodismo\». El canal reiteró que su investigación se sustenta en trabajo de campo y grabaciones realizadas en la isla, donde se documenta la venta de sacos de frijol por cerca de 43 dólares en distribuidoras mayoristas y a casi tres dólares el medio kilo en tiendas minoristas estatales. Testigos consultados aseguran que las tiendas en dólares se llenaron de productos mexicanos justo después del arribo de barcos con ayuda humanitaria al puerto de La Habana.
El desvío de recursos en medio del colapso económico
Este incidente no es un hecho aislado, sino que refleja una práctica sistemática de la dictadura cubana frente a la crisis estructural que atraviesa la isla. Ante la escasez crónica de alimentos, la inflación galopante y el desabastecimiento de la libreta de racionamiento, las autoridades de la isla han encontrado en la captación y reventa de donativos una vía para obtener divisas. El control militar sobre el comercio minorista en moneda extranjera permite al régimen de La Habana lucrarse con la solidaridad internacional, mientras la ciudadanía enfrenta dificultades cada vez mayores para acceder a la canasta básica de supervivencia.
Las denuncias de TV Azteca ya han comenzado a resonar en el ámbito político internacional, generando reacciones en Estados Unidos, donde legisladores de origen cubano han pedido atención sobre el destino de la ayuda. La exposición de este mecanismo de desvío de recursos pone en evidencia la falta de transparencia y el control absoluto que ejerce el ejecutivo cubano sobre la distribución de bienes, planteando serias dudas a la comunidad internacional sobre la viabilidad de seguir enviando ayuda humanitaria sin mecanismos de supervisión independientes que garanticen su llegada real a los sectores vulnerables.