La actriz cubana Maikel Amelia Reyes, conocida por su papel en la serie del Ministerio del Interior ‘Tras la huella’, protagoniza un anuncio publicitario de Gran Azul LLC, una empresa fundada en Estados Unidos por Jorge Javier Rodríguez Cabrera. Este exfuncionario del régimen de La Habana, con estrechos lazos con el nieto de Raúl Castro, fue arrestado recientemente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Las Vegas.
En el material audiovisual difundido en redes sociales, la intérprete detalla las comodidades de unas villas turísticas operadas por la compañía, destacando servicios como piscinas privadas, internet libre y capacidad para grupos numerosos. La campaña promocional busca consolidar la marca de Gran Azul LLC, una firma constituida en noviembre de 2024 que opera en ciudades como Miami, Houston y Orlando, ofreciendo servicios de envíos, alquileres y paquetes turísticos hacia la isla.
La relevancia del caso radica en el perfil del fundador de la empresa. Investigaciones periodísticas han documentado la conexión directa de Rodríguez Cabrera con el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) y con el círculo íntimo de la dictadura cubana. Imágenes de 2015 lo muestran junto al entonces gobernante Raúl Castro y su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias \»El Cangrejo\», durante una visita oficial. Su arresto por ICE se produjo tras haber cruzado la frontera sur y solicitado asilo político en territorio estadounidense.
Redes de influencia y testaferros en el exilio
El caso de Gran Azul LLC no es un hecho aislado, sino que refleja una tendencia estructural del gobierno cubano para evadir sanciones y captar divisas desde el exterior. Según ha señalado la periodista de investigación Claudia Padrón Cueto, gran parte de las empresas exitosas dedicadas a los envíos a Cuba están manejadas por testaferros o mantienen vínculos directos con el régimen. Un ejemplo similar es el de la extinta empresa Tuambia, vinculada a familiares de un exviceprimer ministro destituido recientemente.
Organizaciones de derechos humanos han alertado sobre cómo la proximidad a la cúpula castrista facilita la inserción económica de estos exfuncionarios en el extranjero. Luis Domínguez, de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, indicó que el cargo de Rodríguez Cabrera en el correo diplomático le otorgaba privilegios, pero fue su cercanía al nieto del dictador lo que le permitió consolidar su influencia. Tras la difusión de esta información por medios independientes, la cuenta de Instagram del empresario fue eliminada.
El desenlace de este arresto plantea serias interrogantes sobre la vigilancia de los flujos financieros y migratorios provenientes de la isla. Mientras el entorno familiar del exfuncionario teme una eventual deportación, las autoridades estadounidenses se enfrentan al desafío de auditar las redes empresariales que, desde el exilio, continúan operando en beneficio del aparato económico de la dictadura cubana.