Un violento accidente de tránsito en la carretera a Esperanza, municipio de Santa Clara, provocó un saldo preliminar de más de 40 heridos, entre ellos varios niños, evidenciando una vez más la profunda crisis de seguridad vial y el deterioro del transporte que sufre la isla.
El siniestro ocurrió en el tramo conocido como La Rosita, donde dos vehículos de transporte público colisionaron de forma frontal. Testigos presenciales indicaron que uno de los conductores habría intentado esquivar un carretón de caballos, una maniobra que ilustra la peligrosa convivencia del tránsito motorizado con vehículos de tracción animal en vías que carecen de las condiciones mínimas de seguridad. El impacto, calificado de devastador por residentes de la zona, dejó severos daños estructurales en la parte delantera de ambos ómnibus.
Según reportes de medios locales y la prensa oficial, el sistema de salud de la provincia movilizó a 40 personas hacia el Hospital \»Arnaldo Milián Castro\», mientras que cinco menores de edad fueron ingresados en el Hospital Pediátrico \»José Luis Miranda\». El parte médico preliminar registra a dos adultos en estado crítico, un adulto grave y un menor reportado en condición grave. Hasta el momento, las autoridades de la isla no han divulgado la identidad de las víctimas ni el número exacto de pasajeros que viajaban en cada unidad.
El colapso del transporte y la infraestructura vial en Cuba
Este accidente no es un hecho aislado, sino el reflejo del deterioro estructural que padece Cuba bajo la gestión del régimen de La Habana. El parque automotor del país se mantiene en un estado de obsolescencia alarmante, con una gran parte de los vehículos superando las cuatro décadas de uso, lo que compromete gravemente la integridad de los pasajeros. A esto se suma la nula inversión en el mantenimiento de las carreteras, así como la falta de iluminación y señalización adecuada, creando un escenario propicio para tragedias viales constantes.
Las cifras de accidentalidad ratifican la urgencia de una crisis que el gobierno cubano parece incapaz de resolver. Durante el primer trimestre de 2025, las muertes por accidentes de tránsito aumentaron un 18 % respecto al mismo periodo del año anterior, contabilizando 173 fallecidos, 27 más que en 2024. Mientras la infraestructura nacional sigue en ruinas y el transporte colapsa, los ciudadanos continúan exponiendo sus vidas diariamente en un sistema vial que prioriza la improvisación sobre la protección ciudadana.