El encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, fue galardonado con el Premio Humanitario del Colegio de Abogados Cubanoamericanos (CABA) en Miami, donde afirmó que el pueblo cubano avanzará hacia la libertad y anticipó que para 2026 la isla experimentará una transformación política decisiva.
Durante la gala anual de la organización, el diplomático dedicó el reconocimiento a la sociedad civil oprimida, incluyendo a los presos políticos, sus familiares, la prensa independiente y los activistas de derechos humanos que se enfrentan a la represión de la dictadura cubana. Hammer subrayó su compromiso con \»los cubanos de a pie\» y los religiosos que alzan la voz exigiendo cambios, asegurando que el país \»va a recrear esa perla del Caribe que siempre debió ser\».
El funcionario también detalló su continua labor en el territorio nacional, donde ha recorrido diversas provincias para escuchar de primera mano las aspiraciones ciudadanas. Pese a los actos de repudio orquestados por la dictadura y las intimidaciones del régimen de La Habana hacia quienes se reúnen con él, Hammer aseguró que ningún ciudadano canceló sus citas. \»Al contrario, me pedían que subiera las fotos, que contara al mundo lo que están viviendo\», resaltó, evidenciando el clamor social frente al colapso sistémico.
Previamente a esta gala, el diplomático sostuvo reuniones con miembros del exilio en Madrid y Roma, incluyendo a representantes de la Santa Sede, para alinear esfuerzos en favor del derecho del pueblo cubano a decidir su futuro. En recientes declaraciones, Hammer calificó la coyuntura actual como una \»oportunidad histórica\» tras más de seis décadas de gobierno comunista, atribuyendo este escenario al debilitamiento de los apoyos externos que sostenían a las autoridades de la isla, como la extinta Unión Soviética y la Venezuela de Nicolás Maduro.
Una crisis estructural que anticipa el colapso del régimen
Las declaraciones del jefe de la misión diplomática se producen en medio de la profunda crisis económica y social que atraviesa la isla. La hiperinflación, el desabastecimiento crónico, los apagones prolongados y el éxodo migratorio masivo han fracturado el control del ejecutivo cubano sobre la población. A esto se suma el aumento de la represión y la violencia estatal contra cualquier manifestación de disidencia, herramientas que el régimen utiliza para intentar mitigar el creciente descontento popular y la pérdida de legitimidad.
Hammer reiteró que Cuba seguirá siendo una prioridad estratégica para Washington por motivos de seguridad nacional y cercanía geográfica, indicando que la presión internacional se mantendrá hasta que se emprendan reformas profundas y reales. Al sugerir que 2026 podría ser el año definitorio, atribuyó este posible giro a un nuevo enfoque de la política exterior estadounidense hacia América Latina. \»La gente ya no solo habla de que podría ocurrir un cambio. La gente dice que el cambio va a ocurrir\», concluyó el diplomático, dejando entrever que las condiciones objetivas para una transición democrática en la isla se están acelerando.