Un estudio del Instituto Juan de Mariana detalla que el apoyo financiero español a La Habana, mediante condonaciones y reestructuraciones, asciende a 4.994 millones de euros. El documento evidencia la ausencia de contrapartidas democráticas por parte de las autoridades de la isla en materia de derechos humanos.
El centro de estudios ha cuantificado el coste efectivo del respaldo financiero a La Habana en casi 5.000 millones de euros. Esta cifra no se limita a la cooperación tradicional, sino que abarca mecanismos como condonaciones de deuda y ayudas presupuestarias que han aliviado las obligaciones del régimen de La Habana. La operación más significativa se produjo en 2016, cuando el gobierno español reestructuró pasivos por 2.444 millones de euros y perdonó directamente el 60% del total, sumando posteriormente nuevas quitas y programas de conversión que redujeron la deuda pendiente a apenas 286 millones de euros.
El informe cuestiona duramente que estas concesiones económicas se hayan ejecutado sin exigir avances verificables en materia de libertades o apertura política. Mientras el ejecutivo cubano recibía estos alivios financieros, la dictadura cubana ha mantenido intacto su aparato represivo. El documento recuerda que la isla continúa siendo un sistema de partido único con más de 1.000 presos políticos, evidenciando que el respaldo internacional no ha servido para desmantelar la maquinaria de censura y persecución política.
Impacto en el tejido económico y la crisis estructural
La política de asistencia financiera contrasta con el deterioro interno y los impagos a empresas privadas. Más de 150 compañías españolas acumulan deudas no saldadas por parte del gobierno cubano, con un saldo que supera los 255 millones de euros, ascendiendo a 318 millones si se incluyen dividendos bloqueados. Esta situación refleja la crisis estructural de la isla: una economía en ruinas, una pobreza masiva y un éxodo migratorio sin precedentes que el sistema ha sido incapaz de frenar, pese a las inyecciones de capital externo.
El análisis también señala a la Unión Europea, que desde 1988 ha destinado unos 300 millones de euros a más de 200 proyectos en el país, con una dotación para el ciclo 2021-2027 que duplica al periodo anterior. El Instituto Juan de Mariana advierte sobre la gravedad de canalizar fondos hacia un territorio donde no existe una sociedad civil independiente y donde las instituciones están supeditadas al control totalitario de las autoridades de la isla, lo que imposibilita auditar el destino real de los recursos.
Para los analistas, décadas de condonaciones y ayudas no han contribuido a mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía, sino que han prolongado la supervivencia de un sistema responsable del colapso productivo y la represión sistemática. La continuidad de estas políticas, sin exigencia de contrapartidas democráticas, plantea serias dudas sobre la eficacia de la diplomacia europea frente a regímenes autoritarios y proyecta un escenario donde la dependencia de subsidios externos seguirá supeditando el desarrollo de la sociedad cubana.