Sábado, 26 de septiembre de 2026
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Milei exige el fin de la dictadura cubana en las puertas de la ONU: «Cuba tiene que ser libre»

Milei exige el fin de la dictadura cubana en las puertas de la ONU: «Cuba tiene que ser libre»

El presidente argentino, Javier Milei, calificó este miércoles al régimen cubano como «dictadura sangrienta» en declaraciones a la prensa en la sede de las Naciones Unidas, horas antes de intervenir en el debate general de la Asamblea General. La frase, pronunciada en los pasillos del organismo, no se trasladó a la tribuna, donde el mandatario centró su discurso en la soberanía argentina sobre las Malvinas, la crítica a la ONU y el rechazo a la intervención estatal en inteligencia artificial. Las declaraciones llegan en medio de un creciente movimiento diplomático internacional a favor de la democratización de la isla.

En un video difundido por Martí Noticias, Milei respondió brevemente a los periodistas que lo abordaron en los pasillos de la sede neoyorquina. «Cuba tiene que ser libre; se tiene que terminar con esa dictadura sangrienta», afirmó el mandatario sin extenderse en la declaración. La espontaneidad del momento contrastó con la preparación de su intervención oficial ante la Asamblea General, que se prolongó por 19 minutos y en la que, paradójicamente, no hubo ninguna mención a la situación política de Cuba ni de Venezuela.

El discurso de Milei ante el pleno se centró en otros ejes. El presidente argentino reclamó la soberanía de su país sobre las islas Malvinas, arremetió duramente contra la propia ONU y rechazó cualquier forma de intervención estatal en el desarrollo de la inteligencia artificial. En su intervención, calificó al organismo multilateral como «una organización inútil que solo sirve para alimentar una casta de parásitos, fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bien intencionados» y reafirmó el alineamiento de su gobierno con Occidente, Estados Unidos e Israel.

Antecedentes: Cuba en la agenda diplomática de Milei

La omisión de Cuba en el discurso oficial no es novedad. En su intervención del año anterior, durante el 79 período de sesiones de la Asamblea General, la isla tampoco apareció en el texto. Sin embargo, sí estuvo presente dos años atrás, cuando Milei utilizó el mismo atril para criticar la composición del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. «En esta misma casa que dice defender los derechos humanos, han permitido el ingreso al Consejo de Derechos Humanos a dictaduras sangrientas como la de Cuba y Venezuela, sin el más mínimo reproche», dijo entonces el mandatario argentino.

Fuera de la Asamblea General, Milei ha mantenido una retórica constante contra el régimen de La Habana. El 28 de mayo, en la 12 edición del Latam Economic Forum, el presidente argentino aludió a la mayor de las Antillas al referirse a los procesos políticos de la región: «Hoy están siendo liberados países que habían caído en las peores de las tiranías como, por ejemplo, Venezuela, y próximamente veremos a Cuba libre». La declaración formó parte de una línea discursiva que su administración ha sostenido desde el inicio del mandato.

El voto contra el embargo y la destitución de Mondino

La postura del gobierno argentino frente al régimen cubano se ha materializado también en decisiones concretas en los foros multilaterales. El 29 de octubre, Argentina votó en contra de la resolución que exige el fin del embargo estadounidense sobre Cuba, sumándose a un grupo minoritario integrado por Estados Unidos, Israel, Hungría, Paraguay, Macedonia del Norte y Ucrania. El texto fue aprobado con 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones, una composición que evidenció un ligero incremento del rechazo a la medida respecto al año anterior, cuando el resultado fue de 187 votos a favor, dos en contra y una abstención.

Ese voto marcó un punto de inflexión en la política exterior argentina. En 2024, la delegación de Buenos Aires había votado a favor de la misma resolución, una decisión que el gobierno interpretó como una desviación de su línea oficial y que le costó el cargo a la entonces canciller Diana Mondino. Horas después de la votación, el vocero presidencial Manuel Adorni confirmó la destitución de Mondino y su sustitución por Gerardo Werthein, actual titular de la cancillería. El episodio demostró la determinación del ejecutivo argentino para alinear cada gesto diplomático con su retórica anticomunista.

«Naciones por Cuba Libre»: un frente diplomático emergente

Las declaraciones de Milei se producen en un contexto de activismo diplomático creciente en torno a la situación cubana. Un día antes, el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó desde la misma tribuna de la Asamblea General que «el comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba». La frase, pronunciada ante los líderes reunidos en Nueva York, reforzó el mensaje que Milei replicó de forma espontánea en los pasillos del organismo.

Paralelamente, este martes representantes de Lituania, Costa Rica y Estados Unidos se reunieron con opositores y activistas cubanos en la Misión Permanente de Lituania ante la ONU. Según informó la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), el encuentro dio inicio a la conformación de un grupo de países denominado «Naciones por Cuba Libre», una iniciativa que busca articular presión internacional sobre el régimen de La Habana desde el seno del sistema multilateral.

Contexto: la crisis estructural que ninguna resolución resuelve

El activismo diplomático en torno a Cuba contrasta con la profundidad de la crisis que atraviesa la isla. La economía cubana se encuentra en una depresión prolongada, agravada por la inflación galopante, la devaluación acelerada del peso, el colapso del sector exportador y la dependencia casi absoluta del flujo de remesas y misiones médicas. El desabastecimiento de productos básicos, los apagones prolongados y el deterioro del sistema de salud pública forman parte del paisaje cotidiano de una población que ha visto cómo su calidad de vida se reduce año tras año.

A la crisis económica se suma el endurecimiento del control político. La dictadura cubana ha mantenido un esquema de represión sistemática contra la disidencia, con detenciones arbitrarias, juicios sumarios, acoso a opositores y familiares, y la aplicación de figuras jurídicas ambiguas para criminalizar la protesta social. Las organizaciones de derechos humanos han documentado un incremento de la violencia estatal desde las manifestaciones del 11 de julio de 2021, que fueron reprimidas con dureza y cuyos participantes continúan cumpliendo condenas prolongadas en prisiones de máxima seguridad.

El resultado de esta combinación de crisis económica y represión política ha sido un éxodo migratorio sin precedentes. Cientos de miles de cubanos han abandonado la isla en los últimos años, dirigiéndose principalmente hacia Estados Unidos, pero también hacia América Latina y Europa. La magnitud del fenómeno ha despoblado barrios enteros, ha reducido la fuerza laboral disponible y ha dejado un saldo demográfico que el régimen de La Habana intenta minimizar en sus informes oficiales, pero que resulta evidente en el vacío de las calles y en la fragmentación de las familias cubanas.

Implicaciones de un frente internacional en construcción

La articulación del grupo «Naciones por Cuba Libre» y las declaraciones de líderes como Milei y Trump sugieren un cambio en la forma en que la comunidad internacional aborda el tema cubano. Durante años, la resolución anual contra el embargo en la Asamblea General ha sido el principal foco de atención diplomática, con un respaldo casi unánime hacia el texto que reclama su levantamiento. Sin embargo, ese consenso no se ha traducido en mecanismos efectivos para exigir al régimen cubano reformas políticas internas, apertura democrática o respeto a los derechos humanos fundamentales.

La iniciativa liderada por Lituania, Costa Rica y Estados Unidos apunta en una dirección distinta: la conformación de un bloque de países dispuestos a vincular el debate sobre Cuba no solo al levantamiento del embargo, sino también a las responsabilidades del gobierno cubano en el deterioro de las condiciones de vida y en la sistemática violación de las libertades civiles y políticas. Si este frente logra consolidarse, podría introducir un nuevo eje de presión dentro de los foros multilaterales, donde hasta ahora la narrativa del régimen ha contado con un amplio respaldo automático.

Para la ciudadanía cubana, las consecuencias de estos movimientos diplomáticos son difíciles de prever. El régimen de La Habana ha demostrado una notable capacidad para resistir el aislamiento y para instrumentalizar cualquier presión externa como pretexto para justificar el endurecimiento interno. No obstante, la creciente visibilidad internacional de la represión, el deterioro social y el éxodo migratorio podría erosionar la legitimidad que el gobierno cubano aún conserva en ciertos sectores de la comunidad internacional. Lo que queda claro es que el debate sobre el futuro de Cuba ha dejado de ser un asunto exclusivamente bilateral entre La Habana y Washington para convertirse en una cuestión que ocupa crecientemente la agenda global.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
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Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

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