La caída de un jet privado en el aeropuerto de Maiquetía el pasado 24 de septiembre, que dejó dos tripulantes fallecidos, ha revelado un entramado de conexiones aéreas y financieras entre un empresario panameño privilegiado por el chavismo y altos mandos de la dictadura cubana, incluyendo a un nieto del exgobernante Raúl Castro.
El siniestro del Learjet 55, matrícula YV3440, expuso no solo las deficiencias en la aviación venezolana, sino también el hermetismo del régimen de Nicolás Maduro respecto a la identidad de los ocupantes. Entre los sobrevivientes se encontraba Ramón Carretero Napolitano, un empresario panameño que opera como gran contratista del ejecutivo venezolano a través de empresas como Landscape Vision Corp y Corporación Logística del Caribe. El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) omitió en su comunicado la presencia del empresario, lo que alimentó las sospechas sobre el uso de estas aeronaves para operaciones de alta confidencialidad.
Una investigación conjunta de Armando.Info, el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), Transparencia Venezuela en el Exilio y el diario La Prensa, reveló que el avión siniestrado era utilizado frecuentemente para trazar un \»puente aéreo\» entre Caracas, La Habana y Panamá. En el centro de esta ruta paralela figura Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como \»El Cangrejo\», nieto de Raúl Castro y coronel del ejército cubano. Documentos migratorios y de vuelo consultados por los periodistas demuestran que el heredero de la cúpula castrista utilizó el mismo Learjet YV3440 en octubre de 2023 para viajar entre la isla y Panamá.
El brazo operativo de GAESA en el extranjero
El reportaje detalla que los movimientos de Rodríguez Castro se intensificaron en momentos políticamente sensibles para la región. El 1 de mayo de 2024, apenas cuatro días antes de las elecciones presidenciales en Panamá ganadas por José Raúl Mulino, \»El Cangrejo\» aterrizó en el país centroamericano a bordo de otra aeronave venezolana, la YV654T. En esa ocasión, no viajó solo: lo acompañó la general de brigada Ania Guillermina Lastres Morera, diputada y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Lastres Morera asumió en 2022 la dirección del Grupo de Administración Empresarial (GAESA), el conglomerado militar que controla la economía turística y de importaciones en Cuba, tras la muerte del padre de \»El Cangrejo\», el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja.
Este entramado de vuelos privados y vínculos con contratistas extranjeros contrasta de manera frontal con la profunda crisis económica y el desabastecimiento que sufre la población cubana. Mientras las autoridades de la isla justifican los apagones y la escasez de alimentos ante la ciudadanía, la cúpula militar que detenta el poder real utiliza jets privados para desplazarse y tejer alianzas opacas con aliados ideológicos y empresariales. La misma aeronave YV654T ha sido empleada por el gobierno cubano en viajes oficiales del mandatario Miguel Díaz-Canel, lo que evidencia la fusión entre los recursos del Estado y los intereses personales de la élite gobernante.
La exposición de este triángulo de operaciones entre Caracas, La Habana y Panamá pone de relieve el nivel de impunidad con el que opera la dictadura cubana y sus socios regionales. Las revelaciones podrían motivar un mayor escrutinio por parte de la comunidad internacional sobre las transacciones del aparato militar cubano en el extranjero, así como sobre el flujo de capital que sostiene a una oligarquía enriquecida a la sombra del control absoluto del poder y la represión sistemática de las libertades fundamentales en la isla.