Un grupo de 22 legisladores europeos provenientes de diez países ha presentado una iniciativa formal ante el Consejo de Europa para que el régimen de La Habana sea incluido en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo. La propuesta exige la pausa de los procesos de normalización diplomática y la imposición de sanciones específicas contra funcionarios, en respuesta al historial comprobado de apoyo a grupos violentos y a la represión sistemática en la isla.
La Declaración Escrita número 825, respaldada por representantes de tres bloques políticos, fundamenta su petición en el \»apoyo persistente\» de las autoridades de la isla a organizaciones e individuos vinculados al terrorismo. El texto hace eco de la Resolución 2221 del Consejo de Europa, la cual cataloga este tipo de patrocinio como una amenaza grave a la estabilidad global. Entre los argumentos esgrimidos, los parlamentarios destacan que el gobierno cubano ha operado históricamente como un refugio seguro para prófugos de la justicia y ha mantenido lazos comprobados con grupos armados como la ETA en España y el IRA en Irlanda.
Vínculos geopolíticos y desestabilización regional
El documento parlamentario subraya además la estrecha relación del ejecutivo cubano con otras naciones señaladas por patrocinar el terrorismo, tales como Irán y Corea del Norte, advirtiendo que estas alianzas facilitan operaciones que socavan la seguridad europea. Asimismo, se condena la integración estructural de la dictadura cubana con Rusia, evidenciada por la participación de mercenarios cubanos en la invasión a Ucrania, lo que representa, según los legisladores, un claro desprecio por el derecho internacional. La iniciativa también vincula a La Habana con la consolidación del autoritarismo en Venezuela y la creación de un entorno permisivo para grupos armados como el ELN.
Frente a este escenario, los eurodiputados exigen la suspensión de las relaciones bilaterales hasta que cese el respaldo a grupos violentos, se extradite a los fugitivos y se apliquen sanciones a los altos mandos cómplices. Esta acción ha sido coordinada con la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), organización que ha documentado el reclutamiento de cubanos por parte del ejército ruso. Orlando Gutiérrez Boronat, secretario general de la ARC, calificó la medida como un paso decisivo para frenar el financiamiento europeo a la dictadura castrista, mientras que la activista Rosa María Payá, de Cuba Decide, celebró el esfuerzo por tratar al régimen como una amenaza a la seguridad democrática.
Impacto en la crisis estructural cubana
El impulso de esta declaración en Europa se produce en medio de la agudización de la crisis estructural que atraviesa la isla. La falta de libertades, el colapso de los servicios públicos y la represión social han generado un éxodo migratorio sin precedentes que impacta directamente a las naciones occidentales. La eventual designación como Estado Patrocinador del Terrorismo no solo aislaría políticamente a la cúpula militar que controla el país, sino que también limitaría su capacidad de obtener financiamiento internacional, una medida que la sociedad civil en la isla observa como un catalizador necesario para forzar una transición hacia la democracia y aliviar la precariedad de la ciudadanía.