Jueves, 23 de julio de 2026
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La ONU aprueba por 33ª vez el fin del embargo, pero el régimen cubano pierde apoyo histórico en la votación

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una vez más la resolución que exige el levantamiento del embargo estadounidense a Cuba, con 165 votos a favor, siete en contra y 12 abstenciones. La cifra representa una caída significativa respecto a votaciones anteriores y revela una fractura inédita en bloques que históricamente respaldaban la medida, en medio de crecientes cuestionamientos internacionales a la actuación del gobierno cubano.

El resultado de este año marca un contraste abrupto con el de 2024, cuando la resolución obtuvo 187 votos a favor, apenas dos en contra —Estados Unidos e Israel— y una única abstención, Moldavia. En esta ocasión, el grupo de países que votó en contra se amplió a siete: Argentina, Estados Unidos, Hungría, Israel, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania. Las abstenciones se multiplicaron por doce e incluyeron a Albania, Bosnia y Herzegovina, Costa Rica, Chequia, Ecuador, Estonia, Letonia, Lituania, Marruecos, Moldavia, Rumanía y Polonia.

Uno de los cambios más resonantes fue el de Argentina, que rompió por primera vez su voto histórico a favor del fin del embargo y se alineó con el \»no\». En 2024, el país sudamericano había respaldado la resolución, lo que incluso motivó la salida de la entonces canciller Diana Mondino. Costa Rica, por su parte, se abstuvo por primera vez en tres décadas, un giro relevante en el panorama centroamericano donde los apoyos al texto habían sido consistentes. Ucrania también emitió su primer voto en contra: en 2023 se había abstenido y en 2024 votó a favor. El cambio de Kiev coincide con las denuncias contra el régimen de La Habana por la participación de nacionales cubanos en la invasión rusa.

Europa deja de ser un bloque monolítico

El voto europeo, que en 2024 había sido plenamente favorable al texto, perdió su carácter uniforme. Hungría fue el único miembro de la Unión Europea que votó en contra, mientras que Polonia, Rumanía, Chequia y los tres países bálticos —Estonia, Letonia y Lituania— optaron por la abstención. Este desplazamiento refleja una tendencia más amplia: un cuestionamiento creciente a la narrativa del ejecutivo cubano, que tradicionalmente ha utilizado este debate anual como plataforma para presentarse como víctima en el escenario internacional.

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, llamó a los países a modificar su patrón de voto y calificó el debate anual como \»teatro político\» con el que \»el régimen cubano intenta convencer de que el mundo lo considera inocente\» de sus abusos. Waltz sostuvo además que \»no hay bloqueo\» y pidió a las naciones \»abstenerse en esta votación o votar ‘no’ junto con Estados Unidos\». El congresista Mario Díaz-Balart celebró el cambio y afirmó que la política de Washington \»simplemente niega dólares a una dictadura terrorista que oprime a su pueblo y desestabiliza el hemisferio\». El legislador recordó además que el gobierno cubano \»respalda a los regímenes despóticos de Venezuela y Nicaragua, alberga operaciones de inteligencia rusas y chinas, y ha enviado nacionales a combatir en la guerra de Rusia contra Ucrania\».

Aunque la resolución titulada \»Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba\» no tiene carácter vinculante, su valor es esencialmente simbólico y diplomático. El brusco ajuste de este año —con siete votos en contra y 12 abstenciones— no revierte la mayoría estructural contra el embargo, pero abre una grieta significativa en bloques que hasta ahora votaban de manera uniforme por el fin de las sanciones. Para la dictadura cubana, este resultado supone un retroceso en su estrategia de legitimación internacional, en un contexto donde la crisis económica, el colapso de los servicios públicos, el éxodo migratorio masivo y la persistente represión social siguen sin encontrar respuesta por parte de las autoridades de la isla. La creciente pérdida de respaldo en foros multilaterales podría anticipar un mayor aislamiento diplomático del régimen de La Habana si las condiciones internas y su alineamiento geopolítico no experimentan cambios sustantivos.

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Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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