Miércoles, 22 de julio de 2026
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El colapso energético en Cuba deja un déficit de más de 2.000 megavatios y sume a la isla en apagones prolongados

La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) pronosticó un déficit de generación que supera los 2.000 megavatios (MW) para el horario de mayor consumo, lo que provocará cortes de electricidad en más del 60% del territorio nacional. La crisis energética, considerada una de las más severas de las últimas décadas, deja a la población sin servicio eléctrico por hasta 20 horas en las provincias orientales y 10 horas en La Habana, evidenciando el fracaso de las políticas gubernamentales en el sector.

Según el informe emitido por la empresa estatal, la capacidad máxima prevista para el horario pico es de apenas 1.430 MW, frente a una demanda estimada de 3.400 MW, lo que deja un faltante de 1.970 MW en el sistema. Esta debacle responde a la salida de operación de seis unidades termoeléctricas debido a averías y mantenimientos programados, sumada a la paralización de decenas de motores de generación distribuida por la escasez crónica de combustibles y lubricantes.

El reporte detalla averías en las unidades 5 de la central termoeléctrica (CTE) Diez de Octubre, 2 de Felton y 5 de Renté. Asimismo, se ejecutan mantenimientos en las unidades 2 y 3 de la CTE Santa Cruz y en la unidad 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos. Las limitaciones en la generación térmica mantienen fuera de servicio 576 MW, mientras que la falta de combustible inutiliza 90 centrales de generación distribuida —equivalentes a 893 MW— y cinco motores del Fuel de Moa, con 68 MW. La indisponibilidad por escasez de lubricante afecta otros 69 MW, elevando a 1.030 MW el total comprometido por la ineficiencia logística del régimen de La Habana.

Impacto social y colapso de los servicios básicos

La interminable crisis energética, que se profundiza desde mediados de 2024, no es un fenómeno aislado, sino el resultado directo de la falta de inversión y mantenimiento en una infraestructura obsoleta, sumada a la incapacidad del gobierno cubano para garantizar los recursos mínimos para su funcionamiento. La falta de electricidad ha arrastrado consigo el colapso de otros servicios públicos vitales, como el abastecimiento de agua y el sistema sanitario. Esta situación agrava la ya precaria crisis epidemiológica que atraviesa la isla, donde la población se ve obligada a enfrentar condiciones de salubridad deficientes y altas temperaturas sin alivio.

Las consecuencias de este descalabro se traducen en un mayor deterioro de la calidad de vida de los cubanos, empujando a más ciudadanos a la desesperación y alimentando el incesante éxodo migratorio. Mientras las autoridades de la isla atribuyen la crisis a factores externos, la ciudadanía enfrenta la realidad de un sistema energético en ruinas, gestionado por una dictadura que prioriza el control político sobre el bienestar y las necesidades más básicas de la población.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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