El economista Pedro Monreal sugirió este martes que la isla podría operar con apenas 10 ministerios, frente a los 20 planteados en el proyecto de Ley de Organización de la Administración Central del Estado publicado por la Asamblea Nacional, evidenciando la sobredimensión burocrática del régimen de La Habana.
Monreal presentó en la red social X una estructura gubernamental alternativa diseñada para el debate público. Su esquema agrupa funciones en carteras como Seguridad Alimentaria, Tierras y Desarrollo Rural; Relaciones Exteriores; Economía, Inversión, Finanzas, Comercio Interior, Trabajo y Seguridad Social; Educación, Cultura, Deportes y Juventud; y Desarrollo Sostenible, Ciencia e Innovación. Esta propuesta de consolidación contrasta fuertemente con la maquinaria institucional del gobierno cubano, históricamente criticada por su ineficacia, redundancia y peso muerto sobre la economía nacional.
La lista se completa con ministerios que integran Industrias, Turismo, Construcción y Vivienda; Energía, Recursos Naturales e Infraestructura; Justicia; Salud Pública y Asuntos Sociales; y Seguridad Nacional. Monreal argumentó que esta última cartera absorbería tanto a las Fuerzas Armadas Revolucionarias como al Ministerio del Interior, una medida que, según explicó, sigue modelos de países más pequeños en el Caribe insular, aunque aclaró que no anticipa una transformación inmediata en las estructuras de control de la dictadura cubana.
Colapso estructural y exceso de burocracia
La propuesta surge un día después de que las autoridades de la isla divulgaran un anteproyecto de 73 páginas que mantiene una abultada estructura de 20 ministerios y al Banco Central. Esta discusión sobre la reorganización administrativa ocurre en medio del profundo colapso estructural que sufre el país, marcado por la hiperinflación, el desabastecimiento crónico de alimentos y medicinas, el colapso del sistema eléctrico y la incapacidad del ejecutivo cubano para gestionar mínimamente las necesidades básicas de la población, lo que ha desencadenado un éxodo migratorio sin precedentes.
Más allá del diseño institucional, el economista subrayó que la verdadera limitación radica en la naturaleza del sistema político. Al defender la permanencia de un Ministerio de Justicia, Monreal argumentó que su función es gestionar el sistema para que el Poder Judicial opere, pero sentenció de manera categórica que \»el problema es que Cuba no es un Estado de derecho\». Esta afirmación resalta que ninguna reestructuración burocrática será efectiva mientras la dictadura mantenga el monopolio del poder, la represión social y la total ausencia de controles democráticos.