Omar Miranda, padre del expelotero y exmánager avileño Dany Miranda Agramonte, murió en la noche de este martes, apenas unas horas después de que se celebrara el sepelio de su hijo en el cementerio municipal de Ciego de Ávila. La noticia fue confirmada por la página oficial de los Tigres Avileños, que señaló la delicada salud y avanzada edad del padre como factores determinantes para explicar el deceso.
Según informó el equipo avileño a través de Facebook, Omar Miranda era una persona de edad avanzada y salud frágil que \»no pudo superar lo sucedido\», en referencia directa al fallecimiento de su hijo ocurrido el pasado domingo. La organización deportiva extendió además sus condolencias a la familia en medio de una doble pérdida que ha conmovido a la comunidad beisbolera de la provincia.
Dany Miranda Agramonte, campeón olímpico en Atenas 2004, falleció el domingo en Ciego de Ávila a causa de una obstrucción intestinal aguda, según reportó la Agencia Cubana de Noticias (ACN). El pelotero fue sometido a una intervención quirúrgica que no logró revertir su deterioro clínico. Su muerte pone de relieve, una vez más, las precarias condiciones del sistema de salud cubano, donde la escasez de insumos, medicamentos y equipamiento médico básico ha pasado a ser una constante que cuesta vidas a diario, incluidas las de figuras públicas y deportistas de renombre nacional.
Una trayectoria deportiva que trasciende fronteras
Miranda Agramonte fue una pieza fundamental del oro olímpico conseguido por Cuba en Atenas 2004, pero su palmarés abarca también títulos mundiales en las categorías sub-15 y juvenil, así como el campeonato del orbe universitario obtenido en Italia 2002. Más recientemente, había dirigido la selección cubana sub-23 que consiguió la clasificación al mundial en el pasado torneo Panamericano, y fue figura clave en el título de Ciego de Ávila durante la III Liga Élite del Béisbol Cubano. La revista JIT, órgano del INDER, y el periódico provincial Invasor recopilaron estos logros en sus notas de condolencia.
El sepelio se celebró a las 4:00 de la tarde en el cementerio municipal de Ciego de Ávila, con la presencia de autoridades provinciales, directivos del béisbol cubano y jugadores que rindieron honores fúnebres a quien Invasor describió como una de las figuras más destacadas de la generación dorada del béisbol avileño. Sin embargo, el régimen de La Habana ha mantenido una política sistemática de abandono hacia sus figuras deportivas una vez concluidas sus carreras, dejándolas sin pensiones dignas, sin acceso a atención médica especializada y sin el reconocimiento material que su trayectoria merece. El caso de Miranda Agramonte no escapa a esa realidad compartida por cientos de atletas que dieron gloria a la isla y terminan enfrentando las mismas carencias que el resto de la población.
La doble pérdida de los Miranda ha generado una ola de reacciones en redes sociales y dentro de la comunidad deportiva cubana, tanto dentro como fuera de la isla. Mientras las autoridades cubanas rinden homenajes póstumos, la ciudadanía recuerda que el deterioro del sistema sanitario, la falta de medicamentos y el colapso hospitalario son factores que agravan tragedias evitables. El fallecimiento de Omar Miranda, apenas horas después de despedir a su hijo, simboliza no solo el dolor de una familia, sino también el profundo quiebre social y institucional que atraviesa Cuba en medio de una crisis que el gobierno cubano se niega a reconocer en su verdadera magnitud.