Lunes, 14 de septiembre de 2026
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Madre del preso político Ángel Cuza Alfonso permanece desaparecida mientras el régimen mantiene a su único cuidador en prisión

Madre del preso político Ángel Cuza Alfonso permanece desaparecida mientras el régimen mantiene a su único cuidador en prisión

Magaly Alfonso González, una mujer de 69 años que padece una enfermedad psiquiátrica, lleva cinco días desaparecida en La Habana, según denunciaron familiares. Su ausencia ocurre en medio de la reclusión de su hijo, el periodista independiente Ángel Cuza Alfonso, quien actúa como su único cuidador y se encuentra bajo prisión provisional en el Combinado del Este tras ser arrestado por la Seguridad del Estado.

La alerta sobre el paradero de Alfonso González fue confirmada por Ana Castillo, exesposa del periodista, desde el exilio. Esta es al menos la tercera ocasión en los últimos 15 meses en que se desconoce el destino de la mujer, lo que evidencia la profunda vulnerabilidad en la que se encuentran los familiares de activistas y presos políticos en la isla, desprotegidos por un sistema que prioriza la represión sobre la asistencia social.

Ángel Cuza Alfonso, de 39 años, está registrado por la organización Prisoners Defenders como periodista independiente, activista y preso político. Su detención se produjo el 30 de abril de 2026 frente a su vivienda en el municipio habanero de Playa. Desde entonces, ha sido trasladado sucesivamente por diversas instalaciones del aparato represivo, pasando por la estación policial de Séptima y 62, el centro de detención conocido como el Vivac, la cárcel de Valle Grande, hasta llegar finalmente al Combinado del Este, uno de los penales más críticos y superpoblados del país.

El operativo de captura se ejecutó con una violencia desmedida, según relató Castillo a medios de prensa independientes. Los agentes del régimen de La Habana ignoraron los gritos de auxilio de la hija menor del periodista, quien suplicaba que no se llevaran a su padre. Los testigos aseguran que los represores propinaron golpes al comunicador, lo agarraron por el cuello, le rompieron los espejuelos y lo arrastraron fuera de su hogar, demostrando una vez más la naturaleza brutal de la dictadura cubana frente a la disidencia pacífica.

Para justificar su encarcelamiento, la dictadura recurrió a la fabricación de pruebas. Cuza Alfonso ha denunciado reiteradamente desde su celda que agentes de la Seguridad del Estado le colocaron tres casquillos de balas en su mochila con el objetivo de incriminarlo por presunta tenencia ilegal de armas de fuego y explosivos. El activista ha sostenido de forma firme que únicamente portaba una bala como objeto de uso religioso, un elemento que fue manipulado para montar un caso penal que mantenga alejado de la sociedad a un crítico del gobierno cubano.

La indolencia estatal y la crisis de los desaparecidos

La desaparición de Magaly Alfonso González trasciende en un país carente de mecanismos institucionales efectivos para la localización de personas vulnerables. Cuba no cuenta con una alerta oficial equivalente a la Alerta Amber ni con protocolos públicos que permitan difundir de manera inmediata los datos de ciudadanos perdidos. Ante este vacío institucional, las búsquedas dependen exclusivamente del esfuerzo desesperado de los familiares, de la solidaridad de medios independientes y de redes ciudadanas que actúan a contrarreloj.

Este nuevo episodio de desaparición no es aislado. Alfonso González ya había sido reportada como desaparecida el 19 de mayo de 2025. En aquella oportunidad, se detalló que era paciente diagnosticada con esquizofrenia y fue vista por última vez en el barrio de Jaimanitas, en el municipio Playa. Posteriormente, el 18 de agosto de ese mismo año, el Observatorio de Género de la revista Alas Tensas emitió una nueva alerta, precisando que se desconocía su paradero desde el 15 de agosto. La reincidencia de estos episodios expone la falta de atención del ejecutivo cubano hacia la salud mental y el bienestar de su población.

Contexto sistémico: Represión y fractura social

El caso de la familia Cuza Alfonso es un reflejo del colapso estructural que atraviesa la nación, donde la crisis económica, el desabastecimiento y la deficiencia en los servicios de salud pública se entrelazan con la represión política. Mientras las autoridades de la isla destinan cuantiosos recursos al aparato represivo para silenciar el periodismo independiente, los sistemas de atención a personas con enfermedades psiquiátricas se encuentran en ruinas, dejando a pacientes como Magaly en un estado de absoluto desamparo.

La estrategia de la dictadura de encarcelar al único cuidador de una persona con discapacidad o enfermedad mental constituye una forma de tortura psicológica y castigo colectivo. Esta táctica busca desarticular no solo al activista, sino también a su entorno familiar, generando un costo humano inestimable. La diáspora y el exilio, como en el caso de Ana Castillo, se convierten en los únicos canales para denunciar estas violaciones de derechos humanos, ante la imposibilidad de exigir respuestas a las instituciones internas del país.

Además, el uso de la prisión provisional durante meses, sin un juicio transparente ni debido proceso, es una constante en el modus operandi del régimen de La Habana. El hacinamiento en prisiones como el Combinado del Este, sumado a la falta de alimentación adecuada y atención médica, pone en riesgo inminente la vida de Cuza Alfonso, mientras su madre deambula o yace en un paradero desconocido, víctima colateral de la persecución política.

Implicaciones y exigencia de justicia

La situación actual exige una respuesta contundente tanto de la sociedad civil como de la comunidad internacional. La indolencia del gobierno cubano frente a la desaparición de una mujer de la tercera edad con problemas psiquiátricos, y el encarcelamiento injusto de su hijo, representa una violación flagrante de los tratados internacionales de derechos humanos que el Estado cubano ha firmado.

A futuro, la continuidad de estas prácticas solo profundizará el aislamiento internacional del régimen y agudizará el éxodo migratorio de una ciudadanía que no encuentra alternativas de vida ni seguridad en su propio territorio. La liberación de Ángel Cuza Alfonso y la localización inmediata de su madre deben ser exigidas por los organismos internacionales, poniendo fin a un calvario que ilustra con crudeza el precio de la disidencia en la Cuba actual.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
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Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

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