Lunes, 14 de septiembre de 2026
ÚLTIMA HORA
Educacion

La Universidad de La Habana hace un tercer intento para llenar las aulas vacías de Periodismo

La Universidad de La Habana hace un tercer intento para llenar las aulas vacías de Periodismo

La Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana convocó a un examen extraordinario para captar estudiantes de otras carreras que deseen trasladarse a Periodismo, en medio del colapso de matrícula que enfrenta esta especialidad y la profunda crisis de credibilidad y recursos que asfixia a los medios oficialistas en la isla. El llamado, que omite por primera vez el requisito del Servicio Militar Obligatorio, evidencia la desesperación del régimen por mantener su aparato de propaganda ante el rechazo social y el éxodo juvenil.

Las autoridades académicas de la Universidad de La Habana han tenido que echar mano de una medida excepcional para intentar poblar unas aulas que se han quedado vacías. A través de su perfil oficial en Facebook, la Facultad de Comunicación publicó una convocatoria para un examen de aptitud extraordinario orientado a estudiantes de otras carreras universitarias que quieran trasladarse a Periodismo para el curso 2026-2027. La prueba está fijada para los días 10 y 11 de septiembre en la sede de la facultad, ubicada en el municipio capitalino de Plaza de la Revolución, y los aspirantes podrán elegir libremente a cuál de las dos jornadas presentarse.

Según detalla el documento emitido por la institución, pueden optar a estas plazas quienes hayan concluido el primero, segundo o tercer año de otra carrera dentro de la propia Universidad de La Habana, ya sea en curso regular diurno o por encuentros. El texto establece además dos condiciones innegociables: los interesados deben ser menores de 28 años y residir en La Habana, Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque o la Isla de la Juventud, \»sin distinción de género y sexo\». El ejercicio evaluará \»conocimientos de cultura general, información de actualidad, redacción y dominio del lenguaje\», presentándose como un esfuerzo de la universidad \»para ampliar la formación de profesionales de la prensa que demanda el país\».

Una matrícula en picada y el fracaso de las convocatorias previas

Lo más llamativo de esta movida institucional es su urgencia y su tardanza. El llamado se produce cuando el curso escolar ya ha comenzado. La educación superior en Cuba abrió oficialmente sus puertas el pasado 3 de septiembre en un acto nacional celebrado en la Universidad de Matanzas, evento que contó con la presencia de Miguel Díaz-Canel, primer secretario del Partido Comunista, y del ministro de Educación Superior, Walter Baluja García. Que el gobierno cubano tenga que reabrir el proceso de admisión a casi una semana de iniciadas las clases revela la magnitud del fracaso de los procesos selectivos anteriores.

Esta es, de hecho, la tercera vez que las autoridades de la isla intentan llenar las aulas de Periodismo para el mismo curso académico. El primer ejercicio de captación, dirigido a estudiantes de onceno y duodécimo grados, se aplicó el 21 de mayo en todas las provincias. Una semana después, el 28 de mayo, la facultad abrió una segunda convocatoria. En su momento, el medio oficialista Cubadebate describió la especialidad como una carrera \»cuya demanda histórica supera las plazas disponibles en cada período lectivo\», una afirmación que la realidad acabó desmintiendo de forma contundente.

El resultado de esas dos rondas fue tan desastroso que la propia institución académica se vio obligada a reconocerlo públicamente. Durante el pleno del Comité Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) celebrado el 22 de julio, el decano de la Facultad de Comunicación, Ariel Terrero, expuso que el ingreso a Periodismo había roto el récord histórico de entrada más baja, con apenas 17 estudiantes para el curso que ahora inicia. Karla Pikart, jefa de la carrera, complementó estos datos revelando que, de los estudiantes previstos para presentar las pruebas de ingreso en todo el país, solo asistió el 64,2% y, de ellos, aprobó únicamente el 64,1%. Ante este panorama, el pleno acordó crear una comisión junto a la UPEC para estudiar \»los filtros que tiene la carrera\», mientras su presidente, Ricardo Ronquillo Bello, admitía a regañadientes que \»esta situación requiere un análisis en busca de respuestas\».

El Servicio Militar como filtro ideológico y su costoso retroceso

Uno de esos \»filtros\» que espantó a los potenciales estudiantes aparece por escrito en las dos convocatorias anteriores y ha desaparecido misteriosamente en esta extraordinaria. La segunda ronda de mayo estaba abierta a alumnos de onceno y duodécimo grados, pero condicionada a que, \»en ambos casos, después de cumplir con el Servicio Militar General\». La primera convocatoria fue aún más explícita: los estudiantes de duodécimo grado debían presentarse \»teniendo en cuenta su disposición a cumplir el Servicio Militar Activo durante un año antes de ingresar a la carrera en el curso 2027-2028\». La nueva convocatoria de septiembre no menciona este requisito en ninguna de sus líneas, lo que se interpreta como un retroceso forzado por la nula aceptación de la medida.

La exigencia del servicio militar, particularmente para las mujeres, choca frontalmente con el marco legal que el propio Estado define. El sitio oficial del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR) describe el Servicio Militar Voluntario Femenino como una incorporación estrictamente voluntaria, dirigida a jóvenes de entre 18 y 25 años, por un período mínimo de 14 meses prorrogable hasta dos años. Sin embargo, en el caso de Periodismo, el régimen de La Habana intentó convertir esa vía voluntaria en una condición obligatoria para acceder a un aula universitaria, una medida que fue rechazada de plano por las estudiantes, quienes tradicionalmente han sido mayoría en las aulas de Comunicación.

Las redes sociales se convirtieron en el altavoz de este descontento. En los comentarios a la publicación de la facultad, la ciudadanía cuestionó duramente la medida. La usuaria Agniezka Hernández Díaz cuestionó si se mantenía el Servicio Militar para las jóvenes de duodécimo grado, señalando que ese aspecto es \»clave para decidirse o no por una carrera\». Por su parte, el internauta Manuel Alejandro Yong resumió el sentir de muchos con una frase lapidaria: \»La gente quiere estudiar Periodismo no propagandismo\». Otro comentarista apuntó sobre la frase \»sin distinción de género y sexo\» utilizada en la convocatoria: \»Lo que sí hay es distinción geográfica\», en clara alusión a la exclusión de los residentes en las provincias centrales y orientales del país.

Contexto sistemico: Crisis estructural, censura y éxodo profesional

El periodista e investigador cubano José Raúl Gallego, graduado de Periodismo en la Universidad de La Habana en 2010 y radicado en México, ha analizado profundamente esta situación. Según Gallego, el llamado de emergencia de la universidad refleja \»un grupo de problemas que el castrismo viene enfrentando hace años para mantener su aparato mediático propagandístico\». Sobre el requisito militar, sostiene que \»la imposición del Servicio Militar obligatorio a las mujeres seleccionadas para la carrera de Periodismo fue un tiro en el pie que se dio el castrismo en su afán de garantizar compromiso ideológico por encima de competencias profesionales\».

El problema no se limita a la captación de nuevos estudiantes, sino a la retención de los ya formados. La dictadura cubana enfrenta un vaciamiento sostenido de sus redacciones oficiales. De los estudiantes que logran graduarse, cada vez menos ejercen la profesión en los medios oficialistas. Las razones son múltiples y están profundamente ligadas a la crisis estructural del país: la emigración masiva, las contradicciones ideológicas insalvables entre la juventud y la línea editorial impuesta por el Partido, la censura asfixiante, la pobre remuneración y el tránsito hacia los medios independientes. \»Los medios están vacíos, incluso los nacionales, que ya ni siquiera pueden llenar con muchachos graduados en universidades fuera de la capital\», apunta Gallego.

Esta escasez de profesionales, que la universidad intenta paliar con un examen extraordinario, es un síntoma más del colapso del modelo estatal. La hiperinflación y el desabastecimiento han hecho que los salarios en el sector estatal sean insuficientes para la supervivencia. Un ejemplo claro de esta desconexión salarial se vio el 2 de septiembre, cuando Cubadebate abrió una convocatoria para incorporar a dos periodistas-editores web, ofreciendo un salario de 7.735 pesos más una estimulación mensual vinculada a ingresos. En el contexto de la actual crisis económica cubana, donde la canasta básica supera ampliamente esa cifra, resultaba inevitable que el medio oficialista tuviera que flexibilizar sus requisitos, aceptando \»graduados de Periodismo o de otra especialidad de nivel superior con clara vocación periodística\», replicando el mismo criterio de apertura desesperada que ahora aplica la Facultad de Comunicación.

Consecuencias a futuro para el monopolio informativo

La imposibilidad de atraer jóvenes a las aulas de Periodismo no es un problema académico aislado, sino un indicador crítico de la pérdida de legitimidad del sistema en su conjunto. La dictadura cubana ha sostenido su control social durante décadas apoyándose en un monopolio absoluto de la información, un aparato que requería recambio generacional y entrega ideológica. Sin embargo, la nueva generación, nacida y crecida en la crisis de los años 90 y el Periodo Especial prolongado, no está dispuesta a prestar su voz a la maquinaria propagandística del Estado.

El futuro que se perfila para los medios oficialistas es de envejecimiento y obsolescencia. A medida que los editores y reporteros veteranos se jubilan o emigran, las redacciones se quedan sin personal para sostener la narrativa oficial frente a una ciudadanía que ya no la consume. Al mismo tiempo, el periodismo independiente, a pesar de la persecución, las redadas y las condenas arbitrarias impuestas por el régimen de La Habana tras las protestas del 11 de julio de 2021, sigue ganando terreno entre la población, convirtiéndose en la única fuente fiable para entender la realidad de la isla.

En última instancia, el examen extraordinario de la Universidad de La Habana es un parche temporal para una herida profunda. Mientras el ejecutivo cubano no reconozca la raíz del problema —la falta de libertades, la represión y el deterioro económico—, las aulas de Periodismo seguirán vaciándose. La juventud cubana ha enviado un mensaje claro con su ausencia: no están dispuestos a ser los voceros de una dictadura en decadencia, prefiriendo el exilio, el silencio o el ejercicio de un periodismo libre antes que someterse a los filtros ideológicos y militares de un sistema que ha fracasado en todos sus frentes.

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya
Escrito por

Equipo Editorial Reporte Cuba Ya

Equipo editorial de Reporte Cuba Ya, medio digital independiente especializado en noticias de Cuba. Cubrimos politica, derechos humanos, economia, feminicidios, presos politicos, oposicion y la crisis humanitaria en la isla. Nuestro compromiso es la veracidad, la independencia editorial y el rigor periodistico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.