Miércoles, 22 de julio de 2026
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Estudiantes extranjeros en Santiago de Cuba protagonizan cacerolazo contra los apagones prolongados

Estudiantes extranjeros alojados en la Facultad de Medicina de Santiago de Cuba realizaron un cacerolazo para protestar por un corte eléctrico que superaba las 24 horas en sus residencias. La movilización, que logró el restablecimiento del servicio en el campus pero no en los alrededores, refleja el colapso del sistema energético nacional y el creciente descontento social en la isla.

La protesta fue documentada a través de videos compartidos en redes sociales por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada. En las imágenes se escucha el sonido de decenas de cacerolas golpeadas desde los dormitorios universitarios. Según testimonios de vecinos de la zona recopilados por el comunicador, el suministro eléctrico fue restablecido en la facultad pocos minutos después de iniciada la manifestación, mientras que las viviendas aledañas continuaron a oscuras, evidenciando la gestión selectiva de los recursos por parte de las autoridades.

Durante la protesta, algunos participantes corearon la consigna \»¡Abajo Batista!\». Testimonios recogidos en el lugar indican que esta expresión de fuerte carga histórica es utilizada por los manifestantes para canalizar su inconformidad con la crisis nacional, recurriendo a figuras del pasado para evadir la represión y la persecución política que conlleva confrontar de forma directa a la actual dictadura cubana.

Colapso energético y descontento social

El cacerolazo en la universidad santiaguera no es un hecho aislado, sino parte de una ola de protestas que recorre varios territorios del país ante la incapacidad del régimen de La Habana para garantizar el servicio eléctrico. La crisis se ha profundizado tras la salida de operación de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las principales fuentes de generación del país. La combinación de averías crónicas, falta de combustible y obsolescencia tecnológica ha obligado a aplicar apagones que en algunas regiones se extienden por días completos.

Esta no es la primera vez que el alumnado foráneo en Santiago de Cuba se manifiesta por las precarias condiciones. En 2019, estudiantes de origen africano ya habían denunciado la escasez de alimentación y los constantes cortes de luz, una situación que derivó en un amplio despliegue policial dentro del campus. Más allá de la falta de electricidad, la población civil sufre el impacto directo de estos cortes en el acceso al agua potable, la conservación de alimentos y el funcionamiento de los pequeños negocios, profundizando la asfixia económica de la ciudadanía.

Las movilizaciones recientes representan una de las expresiones más visibles del agotamiento popular frente a la crisis multifactorial que atraviesa la nación. La escasez de alimentos, medicinas y combustible, sumada a la ineficiencia del ejecutivo cubano en la gestión energética, configura un escenario de alta tensión social. Ante la falta de canales democráticos para exigir mejoras y el aumento de la represión, las protestas espontáneas se perfilan como la única vía de presión ciudadana, exponiendo la fragilidad de un sistema que prioriza el control político sobre el bienestar de la población.

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reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

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