Miércoles, 22 de julio de 2026
ÚLTIMA HORA
Migracion

La hija del exvicepresidente Carlos Lage administra una cadena de restaurantes de lujo en La Habana frente a la crisis económica

Cristina Lage Codorniú, hija del exvicepresidente cubano Carlos Lage Dávila, ha consolidado un imperio gastronómico de alta gama en la capital cubana, revelando un marcado contraste entre la opulencia de las élites vinculadas al poder y la profunda crisis que enfrenta la mayoría de la población.

Según investigaciones periodísticas recientes, la también abogada comparte la propiedad de Group Tentacioones SRL con su esposo, Orlando Alain Rodríguez Leyva. Bajo esta sociedad operan establecimientos como Sensacioones, Woow y NaO Habana, además del servicio de envíos IFood, generando empleo para más de 40 personas. El origen del capital que financió esta rápida expansión empresarial permanece en la opacidad, una práctica habitual del régimen de La Habana para ocultar las fortunas amasadas por la clase dirigente y sus descendientes, quienes se presentan públicamente como simples \»familias apasionadas por la hospitalidad\».

La oferta de estos locales incluye cortes de carne Angus, vinos importados y coctelería de autor, con precios inalcanzables para el ciudadano común. Mientras el salario medio estatal en la isla ronda los 6.649 pesos cubanos —apenas 15 dólares al cambio real—, un plato de steak tartar en NaO Habana cuesta 23,55 dólares. En Sensacioones, un solomillo al oro se vende en 47 dólares y un Tomahawk Gallego supera los 114 dólares, una cifra que equivale a más de medio año de salario para un trabajador promedio en Cuba.

Opulencia elitista en medio del colapso nacional

Este lujo desmedido se desarrolla en un entorno nacional marcado por la hiperinflación, el desabastecimiento crónico y el colapso de los servicios básicos. Carlos Lage Dávila, padre de la empresaria, fue una figura clave de la nomenclatura hasta su destitución en 2009 bajo acusaciones de ambición desmedida. Hoy, su hija opera negocios que requieren divisas y contactos inaccesibles para el sector privado emergente, evidenciando cómo la élite del gobierno cubano y sus descendientes monopolizan las oportunidades económicas mientras la ciudadanía sufre las consecuencias de un modelo fracasado.

La situación ilustra la hipocresía estructural de la dictadura cubana, que impone un discurso igualitario mientras perpetúa una oligarquía familiar. El hecho de que Lage Codorniú posea una visa estadounidense y viaje con frecuencia al extranjero añade un nivel de cinismo a la crisis, mostrando a una clase política que se enriquece a costa del pueblo y disfruta de libertades y lujos negados a la mayoría. Esta brecha de desigualdad seguirá alimentando la frustración social y el incesante éxodo migratorio de los cubanos que huyen de un país que solo ofrece prosperidad a los herederos del poder.

reportecubaya
Escrito por

reportecubaya

Periodista de Reporte Cuba Ya. Cubre noticias de la isla con enfoque en derechos humanos, política y economía cubana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mantente Informado

Recibe las noticias más importantes de Cuba directamente en tu correo.