Dos jóvenes integrantes del proyecto audiovisual independiente \»El4tico\», Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, permanecen bajo medida cautelar en una prisión de la provincia de Holguín desde el pasado 6 de febrero. Fueron arrestados por la Seguridad del Estado acusados de supuestos delitos de propaganda contra el orden constitucional e instigación a delinquir, en un nuevo episodio de persecución contra la libre expresión en la isla.
El arresto se produjo en la madrugada del 6 de febrero, cuando oficiales de la Policía y la Seguridad del Estado irrumpieron en la vivienda de Medina, conocido como \»Tico\», frente a su esposa, Doris Santiesteban, y su hija de tres años. Según relató Santiesteban, los agentes confiscaron equipos de trabajo como teléfonos móviles, una laptop, cámaras y micrófonos, en un registro que forma parte de la habitual operativa de criminalización de la prensa independiente por parte del régimen de La Habana.
\»El4tico\» surgió como un espacio en redes sociales para abordar temas de matemáticas y contenido diverso, pero evolucionó hacia una plataforma donde ciudadanos comunes expresaban sus quejas sociales y políticas. Ante la creciente audiencia y el enfoque crítico del contenido, los creadores eran conscientes del riesgo de represalia. Sin embargo, continuaron su labor con el objetivo de fomentar el pensamiento crítico en una sociedad donde la censura es la norma impuesta por la dictadura cubana.
Impacto familiar y precariedad carcelaria
La detención de Medina y Zayas Pérez no solo representa un ataque a las libertades fundamentales, sino que agrava la precaria situación económica de sus familias. Medina se sostenía económicamente trabajando en el sacrificio de ganado porcino, mientras que Zayas Pérez se dedicaba a la carpintería; ambos son padres de familia sin antecedentes delictivos comunes. Actualmente, enfrentan un sistema penitenciario caracterizado por la escasez de agua, alimentación deficiente y condiciones insalubres, tal como denunció la esposa de Medina tras las breves visitas semanales de 15 minutos, las cuales se realizan bajo estricta vigilancia.
El caso de los integrantes de \»El4tico\» se inscribe en la persistente estrategia de las autoridades de la isla para silenciar cualquier forma de disidencia, utilizando el aparato judicial para tipificar la crítica social como delito. Mientras la comunidad internacional y las organizaciones defensoras de los derechos humanos mantienen su atención sobre los presos políticos en Cuba, las familias de los detenidos exigen su liberación inmediata, ante la falta de un proceso transparente y la evidente violación del derecho a la libre expresión.