El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en una reciente entrevista que el régimen de La Habana atraviesa serias dificultades y está al borde del colapso, sugiriendo que el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, podría sufrir el mismo destino que otros líderes autoritarios frente a la presión internacional.
Durante un intercambio con el periodista Hugh Hewitt, el mandatario estadounidense abordó la coyuntura de la isla al ser cuestionado sobre la posibilidad de aumentar la presión contra lo que el entrevistador describió como una \»dictadura policial\». Trump indicó que las sanciones actuales ejercen el máximo nivel de coerción posible, descartando nuevas medidas diplomáticas o económicas sin escalar hacia una intervención militar directa. \»No creo que pueda haber mucha más presión que entrar y bombardear el infierno que es el lugar\», sentenció el presidente, subrayando la gravedad del escenario.
Al evaluar la fragilidad del gobierno cubano, Trump vinculó directamente la crisis interna de la isla con el deterioro de sus alianzas geopolíticas, específicamente con Venezuela. Según el ejecutivo estadounidense, el apoyo de Caracas era la \»sangre vital\» del régimen, proveyendo el petróleo y los recursos financieros necesarios para su sostenimiento. Además, reveló que en una reciente operación en territorio venezolano perdieron la vida \»muchos combatientes cubanos\», lo que evidenciaría el nivel de involucramiento militar de La Habana en la región.
Un colapso sistémico acecha a las autoridades de la isla
Preguntado sobre la posibilidad de que Díaz-Canel caiga del poder en un escenario similar al de otras dictaduras, Trump respondió de manera afirmativa. El presidente atribuyó los ingresos históricos de las autoridades de la isla a labores de \»protección\» y elogió la fortaleza del pueblo cubano, aunque mantuvo una crítica frontal hacia el aparato de poder. Estas declaraciones se producen en un contexto donde la dictadura cubana enfrenta una crisis estructural profunda, marcada por una hiperinflación galopante, apagones prolongados, el desabastecimiento de bienes básicos y una ola represiva que ha provocado el éxodo masivo de ciudadanos.
En otro tramo de la entrevista, Trump hizo una referencia al secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubanoamericano, reconociendo su gestión frente a la crisis hemisférica. Sin embargo, el presidente estadounidense matizó su pronóstico sobre un colapso inminente. Reconoció que, si bien las condiciones actuales son críticas, los vaticinios sobre el fin de la dictadura se han repetido durante décadas sin materializarse. \»Cuba ha estado en problemas durante los últimos 45 años y no ha terminado de caer. Pero creo que está bastante cerca por su propia voluntad\», concluyó Trump, augurando un desenlace inevitable para un régimen que se aferra al poder a costa del sufrimiento de su población.