El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró este viernes en Washington que cualquier gobierno estadounidense aspiraría a ver una transformación profunda en Cuba, y calificó al régimen de La Habana como \»incompetente\» y \»terrorista\», señalándolo como responsable de la destrucción del país durante sus más de seis décadas en el poder.
En una rueda de prensa ofrecida en la capital estadounidense, Rubio fue consultado sobre si Washington persigue un cambio de gobierno en la isla. El jefe de la diplomacia estadounidense respondió que dicha postura trasciende a la actual administración de Donald Trump y constituiría un desiderátum para cualquier gobierno norteamericano. \»Fue un desastre. Es un desastre. No es solo porque sean marxistas y terroristas. Son incompetentes. Son personas incompetentes que destruyeron ese país\», afirmó Rubio, cuyas declaraciones fueron recogidas por la agencia EFE.
El secretario de Estado, hijo de exiliados cubanos y originario de Florida, figura como uno de los pesos pesados del gabinete de Trump en materia de política exterior. Su pronunciamiento reafirma la línea dura que Washington ha mantenido frente al ejecutivo cubano, en contraste con el llamado \»deshielo\» impulsado durante la administración de Barack Obama en 2014, que fue revertido durante el primer mandato de Trump.
Un mensaje de respaldo a la sociedad civil cubana
Las declaraciones de Rubio se producen en un contexto de profundización de la crisis estructural que atraviesa Cuba, considerada una de las peores de su historia. La isla sufre un colapso generalizado de los servicios públicos, con apagones prolongados, desabastecimiento de medicamentos y alimentos, así como una inflación galopante que ha expulsado a cientos de miles de ciudadanos en un éxodo migratorio sin precedentes.
En julio pasado, durante la conmemoración del cuarto aniversario de las protestas del 11 y 12 de julio de 2021 —reprimidas con violencia estatal y que dejaron cientos de procesados y presos políticos—, Rubio transmitió un mensaje a representantes de la sociedad civil cubana reunidos en la residencia del jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer. En esa intervención, el secretario de Estado aseguró que los cubanos cuentan con el respaldo de Washington y atribuyó la escasez generalizada al fracaso del régimen en la administración del país, acusándolo de priorizar únicamente su permanencia en el poder.
\»Quiero que sepan que los apoyamos, que siempre tenemos su causa al frente de todo lo que hacemos, que hablamos de ustedes en todos los lugares en los que nos dan la oportunidad y que rezamos todos los días porque Dios los bendiga y porque Cuba pronto sea libre, soberana, independiente y que el destino esté en manos de su pueblo\», concluyó Rubio. Las declaraciones del secretario de Estado refuerzan la presión diplomática de Washington sobre la dictadura cubana en un momento en que la incapacidad del régimen para garantizar condiciones mínimas de vida para la población se hace cada vez más evidente, y plantean interrogantes sobre los próximos pasos de la política estadounidense hacia la isla en un escenario de agudización de la crisis.